El diamante de los sueños.

10.05.2012 22:03

Capítulo 1: Un sueño compartido.

-Hola Tomi, Valen. ¡Qué suerte qué este soñando con ustedes!-dijo Nacho.

-¿No es al revés?-pregunto Valen-Yo estoy soñando con vos y mi hermano.

-A mi me pasa lo mismo que a ustedes dos. ¡Qué sueño raro!-dijo Tomi.

-Ya sé lo que pasa. En los sueños todo es posible. Estoy soñando que ustedes piensan lo mismo que yo. Puedo hacer con ustedes lo que quiera.

-¡No!-dijeron los hermanos al unísono.

-Probalo-desafió Tomi ante la terquedad de su amigo.

-Voy a hacer que estén volando por el aire.

Nacho puso todo su esfuerzo por soñar dentro del sueño pero no logró correrlos ni un centímetro.

-¿Viste? Lo que pasa es que este es un sueño compartido-dijo Valen.

-¡Listo! ¡Me convencieron! Este es un hecho sobrenatural. ¿Qué tendremos qué hacer?-reconoció Nacho.

De repente cayó un círculo del cielo, que tenía: un sol, una nube, una C y diez líneas paralelas. En el medio, un palito dorado que señalaba hacia la nube. Mientras estaba en el suelo, Tomi opinó:

-Debe ser una brújula, pero qué raro que no esté la n, la s, la e y la o de los puntos cardinales.

-Para mí el sol representa el este, digo, ahí es dónde sale siempre-pensó Nacho mientras la agarraba.

-Entonces la C, que debe ser la luna, el oeste, la nube el sur, y las líneas el norte-reflexionó Valen.

-La brújula nos debe tener que guiar hacia algún lado. Vamos hacia el sur-dijo Tomi.

Al rato de caminar apareció frente a ellos una puerta con colores extraños, y, en la puerta, una pintura con un televisor, un anteojo y una figura circular sonriente con dos árboles adentros. En el extremo inferior derecho había un agujero circular.

-¿Se dan cuenta? ¡La brújula entra en la pintura!-dijo Valen.

-¡Ponela!-animó Tomi.

Los tres se acercaron a la puerta con la pintura y Valen puso la brújula. Encajo perfecto. Al instante, la puerta comenzó a bajar hacia dentro del piso, dejando ver un lugar gigante, y, hacia el final, un diamante.

-¡Entremos!-aventuró Tomi.

-Dale, si nos morimos o no, no importa. ¡Sí es un sueño!-animó Nacho.

Era un sueño compartido, pero sueño al fin, exacto, pero las sensaciones eran como si ellos estuvieran encerrados en tal.

Avanzaron hasta la puerta. Pronto descubrieron que un gran abismo estaba en el centro del lugar. Daba miedo pero también se veía que el diamante brillaba con una intensidad demasiado fuerte, demasiado extraña. Pronto, sin saber por qué, los tres sintieron una gran necesidad de llegar hasta él.

El abismo que los separaba no era infinitamente profundo, pero era suficiente para que quién cayera, muriera al instante, en pleno suelo firme.

-Voy a soñar que esta relleno así podemos pasar-dijo Nacho.

Lo soñó muchas veces, pero el abismo seguía siendo eso, un gran agujero.

-¡Es el sueño más raro que tuvimos seguramente!-dijo Nacho.

-¡Necesitamos un puente!-dijeron al mismo tiempo Valen y Tomi.

Entre los dos, lo empezaron a soñar. Valen el piso, y Tomi la cuerda para sostener el camino y los tablones de madera.

-¡Agarrensen fuerte y gracias por el puente!-agradeció Nacho.

-De nada, lo cruzamos y llegaremos al diamante-respondió Valen.

Pronto los tres llegaron al otro extremo. Al final pudieron llegar al diamante.

-¿Lo agarramos los tres al mismo tiempo?-preguntó Nacho.

-¡Dale!-dijeron Valen y Tomi.

Con una mano de cada uno, el diamante fue agarrado. Pronto sintieron la necesidad de pedir un deseo.

-¿Qué pedimos?-consultó Tomi.

-Lo que siempre quisimos-dijo Nacho.

Despertaron inesperadamente los tres al mismo tiempo, sus cuerpos tan cansados que parecieran que hubieran vivido de verdad el sueño. Todavía dudosos de que en verdad fuera un sueño compartido, Tomi y Valen intercambiaron descripción de sus sueños:

-Valen. Soñé que estábamos vos, yo y Nacho en una selva y que nos caía una brújula del cielo. Pronto vos la pusiste en una pintura que abría una puerta.

-Tomi: ¿Era un templo con un gran abismo que tenía un diamante brilloso?

-Exacto. Entonces era verdad. Fue un sueño compartido.

-Pero eso es imposible aunque pasó.

-Siempre nos pasan hechos raros a nosotros. Primero los tres interruptores de la abuela de Nacho, descubrimos el túnel secreto de la plaza, ayudamos a los mapuches…

-Debemos ser elegidos para algo. Nosotros tres nos amamos fraternalmente.

-Llamemos a Nacho para preguntarle por el sueño y decirle que lo descubrimos, que debe tener la misma duda.

Aterradoramente para ambos, la información coincidía. Ya convencidos de qué pasó verdaderamente, decidieron compartirlo con Nacho. Lo llamaron a las nueve y media de la mañana e iniciaron una conversación:

-Hola Nacho. Soy Valen y puse el altavoz así hablamos con el Tomi.

-Está bien. ¿Qué pasó Val?

-¿Podemos saber lo qué soñaste?-preguntó Tomi.

-Sí, claro. Estábamos los tres en una jungla y mientras hablábamos cayó una brújula del cielo. Dijimos que fue un sueño compartido.

-Fue verdad. Nosotros también soñamos lo mismo. Estábamos discutiendo que era imposible tener un sueño así, pero a nosotros nos pasó-dijo Tomi.

-Debemos tener algo de especial nosotros.

-Justamente es lo que dijo el Tomi recién. Primero los interruptores, segundo el túnel, después los mapuches y ahora esto.

-Ahora a las once voy  a su casa y hablamos allá.

-Chau Nacho.

-Chau chicos.

Capítulo 2: La historia de la abuela.

Nacho se levantó y se vistió. Prontamente se hicieron las diez y media y se fue hacia Baigorria. Cuando llegó, los esperaban súper alegres sus hermanos del alma.

-Nacho, arreglé con mi vieja y mi abuela para que te quedes a dormir. Ahora cuando subamos le avisás a tu mamá.-informó Valen.

-Gracias Val. Subamos.

Subieron las escaleras que los alejaban del segundo piso del monoblock y entraron a la casa. Nacho llamó a su casa para avisar que se quedaba a dormir:

-Hola ma. Me invitaron a quedarme a dormir. ¿Puedo?

-Sí, obvio. Nos vemos mañana. Te voy a buscar.

-Chau.

Se sentaron en el piso del comedor y empezaron a charlar del sueño, mientras la abuela de los hermanos, les preparaba el desayuno.

-¿Ustedes creen que nuestros próximos sueños van a seguir siendo compartidos?- preguntó Valen.

-Ojalá, vamos a estar siempre juntos- se alegró Tomi.

-Si nos pasó esto fue por algo-opinó Nacho.

-Seguramente, habría que buscar el por qué- dijo Valen.

-Mi parte favorita del sueño fue el templo buenísimo que tenía paredes marrones, el abismo y el gran diamante- dijo Tomi.

-¿Escuché algo sobre un templo?- preguntó la abuela, saliendo de la cocina con las chocolatadas.

-Sí, abu, tuvimos un sueño. ¡Y no lo vas a poder creer! ¡Era compartido! ¿Nos creés?

-Sí, claro, por supuesto que les creo. ¿Al templo lo soñaron?-preguntó la abuela.

-Sí, Baby (así apodaban a la abuela)-respondió Nacho.

-¿Y cómo era?

-Re grande, tenía un gran agujero y hacia el final había un diamante con un súper brillo-respondió Tomi, muy entusiasmado con el templo soñado.

La cara de la abuela, que en un primer momento esbozaba una sonrisa al ver a sus nietos felices por la venida de Nacho, se puso rápidamente seria.

-Uh, abu. ¿Qué pasó?- preguntó preocupada Valen.

Ella pensaba decirles: “No, nada”, pero sentía que se lo tenía que decir, porque ellos habían soñado algo demasiado importante. Revolucionario.

-Yo tengo un libro muy raro que describe exactamente al templo que ustedes soñaron. Se llama “El templo de los sueños” y nunca nadie pudo llegar allí para sacar la reliquia más importante del universo:”El diamante de los sueños”.

-De no saber nada pasamos a saber que soñamos algo re importante- dijo Nacho.

-¡Nosotros en el sueño lo agarramos y deseamos algo!- dijo eufórico Tomi.

La abuela empezó a acalorarse. Pronto Valen le acercó un vaso con agua. Estaba mal.

-Ustedes tres deben ser seres muy especiales. Compartieron un sueño, algo imposible ¡y encima soñaron con un lugar importantísimo! Mañana mismo les traigo el libro así lo leen.

-Gracias abu- dijo Valen.

-Gracias Baby- dijo Nacho.

-Abu… ¿por qué tenes ese libro tan especial?- preguntó curioso Tomi.

-Es una historia muy interesante. Un día, hace más de veinte años, conocí a un famoso empresario que creo que se llamaba Leonardo. Él me había pedido que guardara el libro con mucha seguridad, ya que era muy importante. Yo sólo pasé algunas páginas para verlo y justo leí lo del templo. Le pregunté y me dijo que no contara nada. Se lo prometí porque era mi amigo. Dijo que me lo quedara, ya que él había hecho una copia. Después no lo volví a ver y nunca más me lo pidió. Yo se los conté a ustedes porque lo soñaron, y supe que era una señal. No veo la hora de que lo lean.

Los chicos se despidieron de la abuela y, a pesar de que fue un día soleado, los chicos se quedaron conversando en su casa, sobre el sueño y lo que les había contado la abuela:

-Entonces…el templo existe. ¡Me muero de ganas de ir a buscarlo!-dijo Valen.

-Quizás, igual que en el sueño, la brújula nos guíe hacia él- reflexionó Tomi.

-¿Por qué será tan especial ese diamante?- preguntó Nacho.

-¡Uy, no pensé en eso!- dijo Valen.

-Yo tampoco- apoyó Tomi- Nosotros en el sueño lo usamos para pedir el deseo.

-¡Entonces debe servir para pedir cualquier deseo!- dijo Nacho.

-Bueno, vamos a jugar a algo así nos dispersamos un poco del tema- dijo Valen.

Jugaron juegos de mesa, hasta que a la noche…

-Hoy dormimos los tres juntos en mi habitación- informó Tomi- así de paso vemos qué haríamos si soñáramos lo mismo otra vez.

-¡Dale!-exclamaron Nacho y Valen.

Capítulo 3: El libro de los secretos.

Como era de esperarse, no soñaron ni compartido, ni algo igual o parecido al sueño ajeno. Un poco desilusionados, decidieron levantarse para esperar ansiosos el libro de la abuela de los chicos. Liliana (su nombre real) llegó a las once con una sonrisa pícara con un libro entre sus manos. Casi los tres no se lo arrancan de las manos.

-Abue… ¡llegaste!-dijo Tomi.

-¡El libro!-exclamó Valen-¡Cómo lo esperé!

-Vamos a sacarnos muchas dudas-auguró nacho.

-No lo van a poder creer-adelantó Baby.

La tapa del libro no pertenecía a ningún idioma que los cuatro conocieran. Lo abrieron y vieron la sorpresa. La mitad del libro estaba en español, y la otra mitad en mapuche. Ante la sorpresa, vieron la primera hoja de cada mitad, y los chicos que saben mapuche, vieron que dice lo mismo en dos lenguas distintas.

-¡Empecemos a leerlo!-dijo Tomi.

Nacho empezó a leer el libro ante la mirada intrigada de sus amigos y un gesto bueno de la abuela de ellos:

Libro de los secretos: es un libro escrito en mapuche y español. Se explica a sí mismo y todo lo demás”.

¡Es el qué estás leyendo nacho!-dijo Valen.

-Exacto, sigo-dijo Nacho.

“Brújula celestial: es rara. Sólo la consigue una persona verdaderamente humilde. El Este se representa con el Sol, el oeste con la Luna…”

-¡Ah, era la luna!-dijo Tomi.

-¡Y yo le mandé qué era una C! ¡Todo estaba relacionado!-dijo Valen.

-Esperen un momento. ¿Ustedes soñaron también con la brújula?-preguntó la abuela.

-Sí abu-dijo Tomi.

-¿Me pueden contar por favor todo el sueño?-pidió amablemente Liliana.

-Obvio-contestó Nacho.

Los tres tenían miedo de no acordárselo pero lo recordaban perfecto. Lo contaron con lujo de detalles muy entusiasmados mientras la abuela los miraba con una sonrisa muy feliz, contenta con lo que estaba escuchando, sin percatarse de que lo que contaban, era algo imposible.

-Ahora ya sé todo. Pero ustedes siguen siendo más importantes que yo, porque ustedes lo soñaron.

-¡Gracias abu!-dijo Tomi.

-¡Gracias Baby!-apoyó Nacho.

-Hagamos así: cada uno haga el comentario que quiera, y después Nacho seguí leyendo-dijo Tomi.

-Bueno Tomi; Nacho seguí-dijo Valen.

-Iba diciendo que el Sol es el Norte y la luna el oeste. Sigo:

“El viento es el Norte…”

-¡Esas líneas eran viento al final!-dijo Valen alegrada por saber que era.

“Y la nube es el Sur”-terminó Nacho.

Pintura de la puerta: Tiene a Tele, Visión y Mundi. Se encuentra a la entrada del templo. Sirve para abrir la puerta mágica del Templo. Es fundamental para encontrar el diamante. El hueco que tiene es para poner allí la brújula celestial. Así, se abre la entrada.”

-¡Con la brújula celestial lo completé!-dijo Valen.

Templo de los sueños: lugar que alberga el diamante. Todo lo que se sueñe consciente se cumple excepto: quitar la vida a alguien, darle vida eterna o algo referido al diamante. No se puede alterar el Templo en sí, pero sí se puede manipular todo lo demás. Tiene paredes marrones, un gran abismo y el preciado diamante. Es enorme.”

-¡Con razón el abismo no desapareció cuando lo soñé! ¡¿Quién iba a hacer fácil el acceso al diamante?! Acá hay una ilustración del templo. ¡Miren!-advirtió Nacho.

Miraron sus amigos y la abuela.

-¡Es igual!-dijeron Tomi y Valen.

-Ahora habla del diamante-adelantó Nacho.

Diamante de los sueños: única y especial reliquia. Sirve para pedir sólo un deseo. Se tiene tiempo de pedirlo hasta que el último grano de arena del reloj caiga. Cuando esto sucede, pierde su brillo y se vuelve normal.”

-¡Por fin sabemos para qué sirve! ¡Por eso sentimos la necesidad de desear algo!-se alegró Nacho.

Tomi y valen estaban muy felices igual que su amigo, por saber para qué servía el diamante.

Reloj de arena: al sacar el diamante de su lugar, se activa un mecanismo que hace que el reloj de arena se de vuelta y empiece a jugar el tiempo.”

-Bueno, después no hay nada más, son puros dibujos con las explicaciones cortas de cada objeto y el Templo-informó Nacho.

-¡Vayamos en su búsqueda!-dijo Tomi súper emocionado.

-¡Gran idea!-dijeron Nacho y Valen.

-Chicos, ni siquiera tienen la brújula. Sólo saben que queda en una selva-dijo la razonable abuela.

-Tiene razón su abuela. Yo también tengo ganas, pero sin la brújula no se puede hacer nada… Ahora le doy el libro a su abuela así se lo lleva-dijo Nacho.

Lo cerró tan rápido que se cayó del libro la preciada brújula.

Capítulo 4: La brújula celestial.

-¡La brújula!-exclamaron los cuatro a la vez.

-¡Tan apurada que estuve en verlo que ni me detuve hoja por hoja!-dijo enojada con ella misma su abuela.

-Ahora sí podemos ir en busca de “El Templo y el Diamante de los Sueños”-dijo feliz Tomi.

La brújula, a diferencia de cómo la soñaron, señalaba hacia el norte.

-Bueno, habrá que seguirla-dijo Nacho.

-¡Ustedes no hacen nada sin mi permiso!-dijo en voz alta la abuela.

-¡Pero abu…!-dijo Valen.

-Cuando venga su mamá le contamos todo a ella y a tu familia Nacho. No se pueden ir así por si solos.

Sabían que tenía razón. No pueden irse tres menores de edad solos en búsqueda de algo que podía traer muchos riesgos.

-¡Tenes razón abu!-reconocieron Tomi y Valen.

-¡Muchas gracias por cuidarnos Baby!-agradeció Nacho.

-Escuchen: nos podemos quedar charlando de esta situación-propuso la abuela.

Valen pareció reaccionar a causa de un pensamiento:

-¡Quién tiene la brújula celestial tiene el diamante! ¡No se puede abrir la puerta mágica sin ella!

-¡Genio Valen!-le reconoció su hermano.

-¡Excelente idea Val!-apoyó Nacho.

-¿Algún otra idea?-preguntó Valen.

-Sí, yo…-comenzó a decir la abuela-¿Leonardo sabrá qué me dio la brújula?

-No creo. Él también debe estar buscando el diamante si tiene una copia del libro que te dio-opinó Nacho.

-Sin la brújula no puede hacer mucho-se rió Valen.

-Además, no creo que semejante reliquia tenga una copia-opinó la abuela.

-¿Lo decís por la brújula?-preguntó Tomi.

-Sí-respondió.

-No, ni ahí-dijo Valen.

-El libro se puede fotocopiar pero la brújula es mágica, así que no, quédensen tranquilos-opinó Nacho.

-Vamos a jugar a la plaza abajo antes de que te vengan a buscar y llegue mi mamá, Nacho-propuso Valen.

-Dale bajemos-respondió Nacho a la propuesta.

Capítulo 5: La visión de Valentina.

De repente, mientras Nacho abría la puerta, Valen tuvo una visión. Cuando terminó, se desesperó y su abuela, su hermano y su amigo la socorrieron.

-¿Qué paso Val?-preguntó su abuela.

-Vi algo-dijo solamente Valen.

-Creo que se le llama visión a eso-informó Nacho-¿Qué viste?

-Les explico: estaba atrás de una puerta que tenía la imagen de un león envuelto en luces violetas atacando. Estaba escuchando la conversación de un hombre de unos cuarenta años hablando con otro de veinte, por ahí. Decía que iba a matar a todo aquél que se interpusiera entre él y el diamante. Luego volví en sí-contó.

-Ahora sos más especial-comentó Tomi contento.

-Valen. Seguramente estabas dónde Leonardo me llevó un día. Tenía la misma imagen en la puerta de la habitación oscura. Creo que es un logo.

-Esperen: acabo de ver el logo en la contratapa del libro tuyo Baby.

Nacho buscó el libro. Efectivamente, abajo del logo decía: Propiedad de “El león de las pesadillas”.

-¡Sos otro genio Nacho!-dijo Tomi feliz por el descubrimiento.

-No, para nada Tomi, sólo tengo buena memoria-corrigió Nacho.

Capítulo 6: El león de las pesadillas.

-Leonardo seguramente debe participar en “El león…”. Sea lo que sea, debe  estar buscando el diamante para apoderarse del mundo con un deseo maligno-opinó seria la abuela.

-Voy a buscar en internet el nombre de la organización. Capaz que aparece-pensó Tomi.

-Somos los tres genios-dijo Nacho riéndose junto con Valen.

Tomi prendió la computadora, abrió el explorador de internet y en el buscador puso “El león de las pesadillas”.

Como lo predijo salieron muchísimos resultados, aunque todos concordaban en lo mismo. Abrieron uno al azar:

Se comete otro asesinato en nombre del “Diamante de los sueños”.

La peligrosa milenaria organización que busca de lo que no se tiene pruebas de que exista, liderada por Leonardo Francés, asesinó a un hombre por creer que tienen la llamada “Brújula celestial”. Aunque la policía no tenga pruebas de que la organización fuera quién propició el ataque, hay muchos indicios. Sobre todo, que dejaron su logo con el león envuelto en luces violetas en el cadáver. Aunque se quisiera culpar a “El león…” y clausurarlo, se reunirían en otros lugares para continuar con la búsqueda de, según ellos, la reliquia más importante que la humanidad no ha conocido nunca y que no quieren que permanezca más en el olvido de la población humana. Como sea, se tiene que detener la impunidad, la violencia y el miedo que generan.

-¡Francés es el apellido de tu amigo!-dijo Valen.

-Ex amigo, es lo peor que existe. ¡Encima lo lidera!-exclamó furiosa Liliana.

-Pasemos en limpio: aunque sea le tenemos que reconocer algo: su búsqueda no es en vano. La brújula, que el mundo no sabe que la tenemos nosotros, efectivamente es real, y el diamante lo soñamos junto con el Templo y la selva dónde se encuentra-resumió Nacho.

-¡Hay que pararlo!-dijo más furioso que su abuela Tomi.

-¡No tenes más excusas abu!-dijo Valen-vienen mamá y la familia de Na y nos vamos.

-¡Tenemos qué salvar el mundo! ¡No pueden seguir matando más gente!-exclamó emocionado Nacho.

La abuela empezó a llorar de la alegría por conocer a esas tres personitas especiales que tenía al frente. También, además, porque sabía que después de mil años, “El león…” iba a pagar por sus crímenes impunes.

Mientras tanto, en la casa de Leonardo Francés, se reunían como todas las semanas para comentar lo sucedido.

-¡Nicolas! ¡Cómo siempre buen trabajo! ¡Lástima que no tenía la brújula!-dijo Leonardo.

-¡Gracias jefe! Un placer. Todo sea por ese desgraciado diamante-dijo Nico.

-Amor, ya mataste a más de veinte personas por una reliquia que perdiste-dijo Laura, la esposa de Leonardo-Vayamos a vivir lejos y toda esta locura se acabará. ¡No podes seguir buscándolo sin la brújula! ¡Abandona todo esto!

-Lau, sabes que no puedo, yo hice un juramento inquebrantable, además ya perdí mi vida, tengo cuarenta y tres años y no sé nada más. Ahora lo único que me queda es hacer lo único que sé: dirigir esta gran organización de dos mil años.

-Tenes razón. Aunque me duela en el alma te acepto porque te amo mucho.

Capítulo 7: La familia es lo primero.

La familia de Nacho llegó a las doce y Virginia a las dos y media. Tomi, Valen, Nacho y su abuela hablaron de otros temas para despistar. Tenían que esperar a que estuvieran todos para contar la historia desde el principio.

Cuando Virginia abrió la puerta, sucedió lo siguiente:

-¿Qué pasó que están todos acá? Nacho, seguís acá con tu familia…-dijo asombrada Vir.

-Lo que pasa es que tu madre y los chicos nos dijeron que nos quedáramos porque cuando llegaras vos, nos iban a decir lo más importante de nuestras vidas y de toda la Humanidad-dijo Ricardo, el padre de Nacho.

-¿Para tanto?-preguntó más asombrada todavía Vir.

-Y para mucho más-contestó su madre.

-¿No será un chiste todo esto?-preguntó Monica, la madre de Nacho.

-Ma-dijo Tomi y les mostró a la familia de Nacho y a su madre, la brújula.

-¿Y eso qué es?-preguntó Monica.

-Una brújula extraña-respondió Valen-la llaman “la brújula celestial”.

-¿Les suena “El diamante de los sueños”?-preguntó Nacho.

-No me digan que eso es lo que yo pienso qué es-preguntó Silvina, la hermana de Nacho.

-Exacto. Es la brújula celestial, que conduce al Templo de los Sueños, que alberga el Diamante de los Sueños, que cumple cualquier deseo.-dijo Nacho.

-¡Vi en la tele la noticia del asesinato! La busca “El león de no sé qué”, pero nunca pensé que fuera real-dijo Monica asombrada.

-“El león de las pesadillas” busca algo que es real. Lo que pasa es que el templo tiene una puerta mágica que no permite pasar a nadie que no complete la pintura a la cuál le falta esta brújula-dijo Baby,

-¿No es media fantástica la historia? ¿Cómo saben todo eso?-preguntó Ricardo.

-Si no nos creen, es porque no saben lo que nos pasó ayer-dijo Tomi.

Estaban seguros que se iban a acordar del sueño ese día y el resto de su vida porque había marcado su vida para siempre. Lo contaron y ambas familias estaban impresionadas. Pronto surgió este diálogo.

-¿Y ustedes quieren ir en busca del Diamante?

-Me vienen diciendo eso desde que se levantaron-dijo burlonamente Baby.

-Miren. Es muy peligroso lo que quieren hacer. Está bien. La brújula los va a guiar hacia el templo, pero tengo miedo de que “El león…” les haga algo-dijo Vir.

-Locos cuerdos, pero un poquito mal ¿cierto?-dijo Valen.

-Prefiero perder mi vida en el intento antes de que sigan matando más gente-dijo Tomi.

-¿Por qué no le dan la brújula a la policía?-preguntó razonablemente Ricardo.

-No lo pensamos. Démosle la brújula a ellos-dijo Nacho.

- Nunca lo voy a permitir. Todo esto es por algo. Su sueño, mi libro… Además las personas adultas no tienen imaginación ni amor como ustedes tres-los defendió Baby.

-¿Por qué siempre los abuelos y abuelas apoyan en todo a sus nietos y nietas?-preguntó Sil.

-¡Vir, escúchame! Y sí quieren también ustedes-les dijo a los familiares de Nacho- Esto es así. Ellos van a una selva, abren la puerta, sueñan el puente y piden un deseo. Va a ser una gran aventura y van a salvar la Humanidad. Además, existen policías corruptos.

-Se la damos a cualquiera y listo-concluyó Vir.

-Piensen esto: somos especiales. Descubrimos el túnel secreto, los tres interruptores, ayudamos a los mapuches. Somos personas especiales. Somos los elegidos para hacer esta expedición.

-Tienen razón. Aunque me duela el alma los dejo-reconoció Vir.

-Yo los dejo. ¿Vos mo?-preguntó Ricardo.

-Y… también-dijo Monica.

Los chicos empezaron a alegrarse y la abuela empezó a llorar de la felicidad. Sus nietos y su amigo muy querido. ¡Más héroes de lo que ya son!

-Bueno, solamente hay que seguir a la brújula. ¡Vamos!-dijo Tomi.

-¡Esperen! Acá en Rosario no hay ninguna selva. Bueno, si salimos de acá te avisamos-dijo Nacho.

-Tomen monedas y billetes para el colectivo si lo necesitan-dio Baby.

Se abrazaron efusivamente todos con todos y finalmente se fueron. Bajaron del monoblock y fueron hasta una estación de servicio.

Capítulo 8: La trampa.

Mientras iban caminando, Francisco Ibarra, miembro de la organización de Leonardo, los vio con la brújula y les sacó una foto con su celular. Enseguida fue a la casa de su líder y comentó:

-¡Leo! ¡Te acabo de traer una noticia histórica en “El león”!

-¡Conta ya Francisco!-ordenó brutalmente Leonardo.

-Vi a dos chicos y una chica con la brújula celestial. ¡La tienen ellos!

Leonardo sufre un desmayo. La emoción de la noticia fue demasiado para él. Cuando recobra el sentido,  pregunta:

-Francisco. ¿Los reconocerías entre mucha gente?

-Sí, jefe, tengo una foto acá en mi celular. Eran una piba de pelo rubio, un chico de unos diez años y un chico más alto y grande con un poco de barba.

-Te nombro sub líder de “El león de las pesadillas”. Manda copias de la foto a todos y búsquenlo, mátenlos y tráiganme esa maldita brújula.

-Amor, si los matas no te van a poder llevar hasta el templo. Si tienen la brújula son especiales. Los necesitas-dijo Laura.

-¡Cómo siempre tenes razón!-le respondió su esposo-¡Francisco!

Francisco retrocedió:

-¿Qué?

-No los mates, síganlos hasta que yo me recuperé. Este es un momento crucial en toda la historia universal-le avisó Leonardo.

Mientras se producía el tenebroso plan, la brújula indicó al este y luego, al oeste. Pronto llegaron a la casa de la abuela de Nacho. La aguja dorada de la brújula empezó a moverse descontroladamente.

-Estamos en el lugar correcto, por algo se mueve así. Voy a tocar el timbre de mi abu y vamos a ver cómo seguimos-dijo Nacho.

Al rato la abuela los vio, se alegró y les abrió.

-Hola abu. ¿Podemos pasar por favor?

-Sí, pasen-respondió sonriente y tranquila.

Al entrar a la cocina, donde están los tres interruptores que los cuatro vieron con nostalgia, decidieron contarle toda la historia que los había llevado hasta allí.

Francisco había mandado las copias a todos y habían preguntado por la ciudad de ellos. Pronto descubrieron dónde estaban. Los vigilaron hasta que los vieron entrar.

-¡Tengo una idea! Saquémosle la brújula y listo-ordenó Francisco.

-¿Los matamos?-preguntó otro compañero de logia.

-Leo dice que no, pero está tan enfermo que…

-Francisco, queda sin el título de sublíder-dijo Leonardo-me recuperé y vine a concretar mi sueño. La brújula se la sacan y los matan si quieren. No son obstáculo para nosotros.

La abuela, que les creyó todo, dijo que iba a ser su merienda mientras recorrían ya la muy conocida casa. En un lugar que no habían visto, la casa de la abuela presentaba abundante vegetación. Pronto vieron la pintura y la familiar puerta rara. Lo que sí pareció raro es que nunca antes la vieron.

-Así que estaba tan concentrado en saber si era o no un sueño compartido, qué no reconocí el lugar-exclamó Nacho.

-¡Es verdad!-dijo Tomi.

Ni bien terminó de hablar, escucharon la abuela de Nacho gritar y vieron a gente salir de la terraza y abalanzarse sobre ellos. Se separaron todos de Tomi, Valen y Nacho y los amenazaron con pistolas y cuchillos.

-¡Denme la brújula celestial o los mató! Pero: ¿De dónde la sacaron primero? Díganme-ordenó en voz alta Leonardo.

-Nos la dio mi abuela. Estaba en el libro de los secretos, que vos, le regalaste-respondió valen.

-Ah, pensé que la había guardado. Por eso desde aquél día la perdí.

-¿Qué onda vos con mi abuela?-quiso saber Tomi.

-Yo gustaba de tu abuela-dijo Leo sin ningún apuro-hasta que un día tuve que comenzar los asesinatos y me tuve que alejar. Ahí conocí a Laura, la hermana de Franco, mi primer asesinato intelectual, de la cual me enamoré peor que con tu abuela. Ella también gustaba de mí, así que le propuse casamiento y al año siguiente nos casamos.

-Leonardo: ¿Le hicieron algo a mi abuela?-preguntó preocupado Nacho.

-La matamos para que no queden testigos, pensé que eras más inteligente. Basta de explicaciones, danos la brújula-ordenó Leo.

Valen se propuso a dársela tirándosela pero la brújula se le pegó a la mano. Acto siguiente lanzó una luz tan brillante que cegó por unos minutos a los miembros de “El león…”. Tomi no lo dudó. Le sacó la brújula fácilmente de la mano a su hermana, la puso en la pintura, y la puerta se abrió.

Capítulo 9: El templo de los sueños.

Entraron al templo, como si ya lo conocieran. Habían soñado esa situación y no les pareció nada raro. Sólo que ahora se podía leer una inscripción grande en mapuche arriba del diamante que empezaba así:

“Iñ nguënéchén …”

Los chicos lo leyeron y se enteraron de lo qué pasó su vida:

“Nuestro Dios eligió a tres personas con un amor inimaginable en la historia del universo. Sólo ellos podrán acceder al diamante de los sueños y sabemos también que su deseo va a ser generoso e inteligente. Su vida es especial”.

Se quedaron sorprendidos y decidieron empezar a soñar.

Los agarraron de atrás y los durmieron. Pronto se despertaron y vieron que Leonardo había agarrado el diamante. Estaban mareados para soñar algo que los detuviese.

Mientras cada miembro de “El león” agotaba el tiempo del reloj de arena, porque se peleaban entre todos para ver quién pedía el deseo, apareció una mujer, Lucila Cusmal, de treinta y cuatro años que se los sacó de las manos.

-Jajaja. ¡El león de las pesadillas es patético! ¡Eso les pasa por no aceptarme!-ahora miró a Valen-te veo cara conocida. ¿Sos algo de la maldita Virginia Thomson?

“No le respondas” le iba a decir Nacho, pero la agresión surtió efecto enseguida:

-¿Maldita quién, palito de helado?-respondió furiosa Valen.

-¡No te metas con mi madre!-apoyó Tomi.

-Ah, tuvo dos hijos la atorrante esa-contestó a Tomi con frialdad.

-¿Quién sos?-preguntó Nacho por curiosidad.

-Soy la ex del padre de ellos. La odio por haberme sacado quién me gustaba y a su padre lo quiero matar por no haberme elegido y haberse ido con una prostituta. Ahora que tengo el diamante voy a desear que mueran esa estúpida y su noviecito-informó Lucila.

-Es una provocación, no le hagan caso-aconsejó Nacho.

Tomi y Valen le hicieron caso porque lo amaban a Nacho infinitamente más que el odio que sentían hacia esa mujer. Se tuvieron que callar sus respuestas.

-¡Lucila, dame el diamante!-ordenó Leonardo.

-¡No! Es un solo deseo y no lo pienso desperdiciar. Esto es un momento único en el pasado, presente y futuro de la historia universal. ¡Y yo voy a ser la protagonista! Voy a matar a dos personas sin ensuciarme las manos.

Leonardo, furioso, soñó que Lucila flotaba y la movía como un títere.

Tomi y valen se rieron aunque quien lo hiciera fuera su enemigo.

-¡Tomi, Valen!-dijo Nacho en voz baja-aprovechemos que “El león…” está distraído para ir hacia el tótem.

-¡Sos lo más! ¡Gracias por el consejo de recién!-agradeció Valen.

-El amor que sentimos por vos no tiene barreras-dijo Tomi.

-¡Eso es!-exclamó Nacho.

Pronto a Nacho se le ocurrió la mejor idea de todos los siglos. Se las contó a Tomi y Valen y juntos, empezaron a soñar en ese divertido Templo.

Capítulo 10: El diamante.

Pronto Lucila cayó pesadamente al suelo y todos los miembros de “El león”, incluido su líder, aparecieron encerrados en una jaula grande.

-¿Qué soñaron? Lo que soñamos no nos permite salir. ¿Qué le pasa a este estúpido templo?-preguntó súper enfurecido Leonardo.

-Dijiste “basta de explicaciones”-dijo Nacho tentado de risa.

Nacho, Tomi y Valen se rieron a carcajadas disfrutando del panorama, sin ningún apuro por agarrar el diamante que perdió su brillo. Cuando pudieron retomar el aliento, Tomi contestó:

-El amor es más poderoso que cualquier odio o maldad. Así que Nacho soñó que este templo estuviera invadido completamente por el amor, yo, que ustedes estaban encerrados, y mi hermana Valen, que Lucia se cayera al piso y perdiera el conocimiento.

El diamante estaba al lado del tótem y Nacho preguntó.

-¿Lo agarramos entre los tres cómo en el sueño?

-¡Claro!-dijeron Tomi y Valen.

Lo agarraron entre los tres y Tomi avisó:

-Valen, Nacho, el diamante perdió su brillo, no cumple ningún deseo. Miren el reloj de arena.

Lo miraron. Efectivamente no quedaba ningún grano de arena sostenido en la parte de arriba. Entonces a Valen se le ocurrió:

-Si ponemos de vuelta el diamante en el tótem, el mecanismo volverá a girar al reloj de arena y va a volver a funcionar.

-Ojalá tengas razón-dijo Nacho.

Pusieron el diamante en el tótem, y su peso hizo activar a la cuerda que giró el reloj de arena. En el acto, el diamante recuperó su brillo original.

-Nos despertamos justo cuando íbamos a pedir el deseo. ¿Y ahora qué deseamos?-preguntó Tomi.

A Nacho se le iluminó la cara. Miró a Valen y está miró con un gesto bueno a su hermano. Tomi les sonrió a los dos. Sabían perfectamente que tenían que desear.

Capítulo 11: Algo que no puede cambiar.

Se abrió la puerta del templo, que se había cerrado cuando Lucila sacó la brújula celestial de su lugar. Nacho agarró la brújula y se la guardó en el bolsillo. Salieron los tres y vieron que la abuela tan querida traía tres tazas con chocolatada y le decían.

-¿Dónde estaban chicos? Ya está la merienda-dijo sonriente Eugenia.

Los tres se emocionaron mucho. La abrazaron aunque Eugenia no entendiera el por qué. Mientras merendaban le contaron todo lo sucedido.

-Así qué morí y reviví. Muchas gracias ¿Ustedes vieron mi cadáver?

-No. Lo supimos porque Leonardo nos dijo que te había matado para no dejar testigos, además escuchamos que gritaste.

-Sí, grité cuando un hombre me clavó en la cabeza un cuchillo. Después no recuerdo más nada. Bueno, cuando terminen vayan a su casa que deben estar preocupados.

Valen le dijo a Nacho y a su hermano sin que la abuela del primero no la pudiera escuchar:

-Los podemos llamar, pero va a ser súper más lindo personalmente.

-Obvio-dijeron Tomi y Nacho también en voz baja.

Se despidieron de la abuela y fueron caminando hasta la casa de los valientes hermanos.

-¡Chau abu! ¡Gracias por dejarnos entrar en tu casa y descubrir el templo!-se despidió y agradeció Nacho.

-¡Chauuuu!-saludaron Tomi y Valen.

-¡Gracias por la visita! ¡Suerte y de nada!-saludó Eugenia, la abuela.

Llegaron a su casa ante la mirada sorprendida de sus padres.

-¡Pensé que iban a tardar más!-dijo Vir mientras abrazaba a sus hijos y a Nacho.

-¿Lo encontraron?-preguntó ilusionada Lili.

-Mirá que van a tardar poco y además lo van a encontrar-dijo desconfiada Monica.

Nacho saco de su bolsillo la brújula.

-¡Siiiiiiiiii!-dijeron los tres hermanos del alma al mismo tiempo.

-¿Adivinen qué?-preguntó Tomi.

-¿En serio?-preguntó Liliana.

-¡Pedimos el deseo con el diamante!-contestaron Nacho y Valen.

En ese momento lloró Liliana, Tomi, Valen, Nacho y Vir.

-¿Dónde estaban qué tardaron poco?-preguntó Baby.

-Nuestras abuelas siempre fueron muy especiales-reconoció Valen.

-Estaba en la casa de mi abuela, al fondo, era una especie de selva y ahí estaba el templo-dijo Nacho mientras abrazaba a la abuela de sus amigos.

-Cuenten todo-dijo Silvi.

-Llegamos al patio y aparecieron los miembros de “El león…”, nos amenazaron con pistolas y cuchillos y Leonardo me contó que había matado a la abuela-dijo Nacho.

-¡No!-lloró Ricardo, el hijo de tal.

-Tranquilo pa, espera a que terminemos-calmó Nacho a su padre.

-Nos dijo “La brújula o los mato”. Se la iba a dar pero se me quedó pegada en la mano y a continuación brilló tanto que cegó a “El león…” entero-dijo Valen.

-Ahí aproveché, se la saqué de la mano y abrí la puerta del templo-dijo Tomi.

-Al entrar vimos arriba del tótem del diamante una inscripción en mapuche que pudimos leer. Decía que Dios nos eligió a nosotros para salvar el mundo, que éramos tres personas especiales y que íbamos a desear lo más inteligente y generoso-dijo Nacho.

-Al rato nos agarraron por atrás y nos durmieron por un rato. Cuando despertamos se estaban peleando por el diamante, porque todos quería desear algo. Ahí apareció Lucila, una chica que te odia ma por haberle sacado el novio. Les sacó el diamante, y cuando iba a pedir que vos y papá mueran, este perdió su brillo. Ahí Leonardo aprovechó para jugar con ella con el poder que los sueños tienen en el templo. Todo se empezaron a reír y nosotros aprovechamos para buscar al diamante que ya no servía-informó Valen.

-¿Y Lucila cómo conocía el diamante? Esa piba nunca me cayó bien-reconoció Virginia.

-Parece que quiso entrar a “El león…” pero no la dejaron y se quería vengar de ellos y como explico Valen recién, de vos y papá-explicó Tomi.

La abuela, que estaba re emocionada con el relato de sus nietos (para ella, Nacho siempre fue uno) estaba impaciente por saber el final. Apuró:

-Agarraron el diamante, y…

-¡Qué suerte qué hablaste! ¡Me hiciste acordar!-exclamó Valen-Leo nos contó que gustaba de vos.

La familia de Nacho y Virginia se empezaron a reír en silencio mientras la abuela se ponía un poco colorada.

-Sí, era lindo en ese entonces. No sé cómo estará ahora…-reconoció Baby.

-Oooopaaa-dijeron Nacho, Tomi y Valen.

-Pero ya me casé, tuve hijas hermosas, a ustedes... Tengo todo lo que necesito.

Su hija Vir sentada al lado suyo la abrazó muy amorosamente.

-Bueno, sigamos. Valen pensó que para devolverle el brillo para poder pedir el deseo, necesitábamos que el reloj de arena se de vuelta. Lo pusimos de vuelta en el tótem, y gracias al mecanismo, volvió a brillar-dijo Nacho.

-Así que sin decir ninguna palabra, los tres nos pusimos de acuerdo para soñar nuestro deseo…

-¿Y qué soñaron?-preguntó Sil.

Capítulo 12: Justicia.

Al día siguiente de vivir esa gran aventura, Nacho, Tomi y Valen fueron citados en el juicio como testigos, que ellos había ideado contra la maléfica organización. Pero también, fueron las dos familias de los chicos, incluidas las queridas abuelas.

-Entonces…la noticia de este diario es real-dijo el juez Roberto.

-Claro-dijeron Nacho, Tomi, Valen y Leonardo.

La noticia decía:

SUCESO SOBRENATURAL. 23 PERSONAS PARECEN HABER REVIVIDO. FUENTES ASEGURAN QUE SON TODAS LAS ASESINADAS POR “EL LEÓN DE LAS PESADILLAS”.

Ocurrió entre la tarde, noche de ayer, y el día de hoy. Los hombres y mujeres asesinados por esta organización, volvieron a sus casas o trabajos ante la mirada sorprendida de sus empleadores o mujeres. Además, se acuerdan como murieron. Para ellos fue un “Volver al despertar”, según todas las personas que opinaron lo mismo. Este hecho no pasó desapercibido ante los ojos del mundo que buscan a estas personas para darles dinero a cambio de análisis de todo tipo. Leonardo Francés dijo al respecto:”Esos chicos malditos lo desearon con el diamante, mientras mi organización y yo estábamos encerrados en una jaula”, refiriéndose a Ignacio Martinez (15), Valentina Thomson (13) y Thomas Thomson (11). ¿Se acuerdan de estos asombrosos y divertidos chicos? Primero descubrieron el túnel secreto de la plaza, salvaron un robo con la abuela del chico más grande con tres misteriosos interruptores, ayudaron a los mapuches…y ahora esto. Lo curioso de todo esto, es que es algo inexplicable y, aunque a nuestros cerebros le duela mucho, irracional, al menos hasta que alguien dé una explicación satisfactoria sobre lo sucedido.

-¿Pueden demostrarlo?-preguntó asombrado y curioso el juez, sobre todo porque estaba dirigiendo un juicio histórico en todo el mundo.

-Sí-dijo Tomi.

Nacho les mostró la extraña brújula, y, acto seguido frente a todas las cámaras de televisión y periodistas de todo el mundo, que esperaban expectantes la resolución, le sacó la aguja dorada. Se sintió un infernal ruido que aturdió a todos, pero que no ensordeció a nadie. Al rato Nacho, volvió a poner la aguja en su lugar, calmándose la vibración.

-¿Quieren más pruebas? Vengan con nosotros al templo de los sueños que está en la casa de mi abuela. En menos de una hora, vamos y venimos, claro pues, si el juez nos deja-dijo Nacho.

-Está bien. Accedo. Pero antes hay que terminar de juzgar a Nicolas Arricheta y Leonardo Francés, el autor intelectual de los asesinatos del primero.

-Esos no son asesinos. En realidad sí, porque mataron a personas aunque después revivieron. Si hay culpables o no, lo tendrá que pensar lógicamente usted juez-dijo Tomi.

-Juez, pido que mi esposo Leo, tenga cadena perpetua. Lo único que sabe hacer es buscar el diamante, nunca estudió nada, no tiene sentido su vida. Que pague por lo único que hizo en su vida. Te prometo que te voy a ir a visitar todos los días-dijo Laura.

-Usted es cómplice-le respondió serio Roberto.

-Pero ella nos salvó de ser asesinados. Ella convenció a Leo para que no lo haga, aunque después lo convencieron a él sus compañeros de logia-dijo Valen.

-Juez, hágale caso. Vayamos a la cárcel los dos. Nos lo merecemos. Somos dos asesinos peligrosos-dijo llorando Leonardo.

-Tampoco para tanto Leo-sinceró Nacho.

-Antes de ir al discutido templo, llamaré a mi última testigo: Haga el favor de presentarse, señorita Lucila Cusmal-anunció el juez.

Valen y Vir se guiñaron un ojo. Luci apareció con un hombre lindo y los dos parecían dos ángeles. Al ir a sentarse al banco al lado del juez, le lanzó una sonrisa tierna a Vir.

-Ponga la mano izquierda en la Biblia por favor, y derecha en su corazón. ¿Jura solemnemente decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad?-ordenó y preguntó Roberto.

Ella así lo hizo.

-Sí, juro todo lo que dijo-respondió.

-Perfecto. ¿Usted qué participación tuvo?

-Había estado siguiendo a los miembros de “El león”, que a la vez estaban siguiendo a estos adorables chicos. Entré por la puerta abierta de la casa y vi la puerta abierta del templo y la brújula celestial en la pintura. No sé por qué pero un impulso me hizo agarrarla y la puerta se empezó a cerrar. La agarré y entré. Entonces vi que los chicos estaban medio mareados y que estas personas que están frente mío (se refería a todo “El león…” entero) se peleaban por el diamante. Los hice inmovilizarse soñándolo. Yo ya sabía cómo funcionaba todo, porque ya había leído el libro de los secretos, cuando quise entrar en su organización. Le saqué el diamante a quién lo tenía en ese momento y me elevé en el aire con un sueño. Ahí vi a Valentina con quién empecé a pelear. Discúlpenme, no sé porque era tan mala antes-relató Lucila.

-Estás disculpadísima. Todas las mujeres somos menos o más celosas-le dijo Vir en un profundo silencio que hizo la sala esperando su respuesta, porque ya sabía a quiénes se referían.

-Está todo bien-le dijo Valen con una sonrisa.

-Gracias Vir y Valen. Y vos también Tomi que ofendí a tu madre-continuó disculpándose Luci.

-Súper perdonada-le dijo Tomi.

-¡Qué suerte qué tienen a ese chico (refiriéndose a Nacho), qué los tranquilizó, o eso creo!-dijo Lu.

-Sí, algo así-dijo Valen.

-Continuo. Mientras tanto, el diamante perdía su brillo. No sé si ya le dijeron que cuando eso pasa, se perdió el tiempo de pedir el deseo.

-Sí, algo comentaron antes-respondió por todos el juez.

-Bueno, yo me sentí desganada de todo, porque nadie sabía ni estaba en el libro cómo hacer para poder volver a pedir el deseo, hasta que se les ocurrió a estos chicos genios-prosiguió Luci.

-Dejen de decir adjetivos lindos sobre nosotros, que nos los vamos a creer-dijo burlonamente Nacho.

-Ahí me volví loca. Me hice pisar el suelo para irme con el diamante-prosiguió Lucila-y ahí Leonardo aprovechó para hacerme flotar otra vez y revolearme de un lado para otro. Eso me dio más bronca. Además, el diamante se me había caído cuándo me ascendió. Todos se me reían-concluyó Lucila.

-Ahí aprovechamos para poner el diamante en el tótem, que recuperó su brillo, y, sin que ninguno diga nada, soñamos nuestro deseo-dijo Nacho.

-¿Y qué soñaron?-preguntó intrigadísimo por todo el mundo el juez y seguro que quien o quienes están leyendo esto, lo vienen preguntando desde el primer capítulo también.

Tomi, Valen y Nacho, respondieron a la vez: ¡JUSTICIA!

-Yo soñé que mi abuela y todos los asesinados y asesinadas por “El león…”, volvían a la vida-contó Nacho.

-Yo que “El león…” estaba en una jaula y que ocurría este juicio-confesó Tomi.

-Y yo-ahí Valen miró pícaramente a Lucila y a su mama-que Lucila encuentre un amor mejor en otra persona, y creo que Luis la va a hacer muy feliz.

Antes del juicio, la abuela de Nacho y la de Tomi y Valen se conocieron personalmente (Eugenia y Liliana respectivamente), y tuvieron la siguiente conversación.

-¡Tus nietos son un amor-reconoció Tota (el apodo de Eugenia).

-¡Y el tuyo es un bombón!-halagó Baby (el apodo de Liliana).

-Para mí, Nacho y Valen se gustan-comentó en voz baja Euge.

-Para mí que también-aseguró Lili.

Ahí se pusieron de acuerdo, para que cuándo Valen terminó de decir “muy feliz”, dijeran:

-Ah. Yo creo que acá falta una felicidad-empezó Baby.

-Sí, Liliana, concuerdo con vos perfectamente-le siguió el juego Tota.

-¿De qué hablan?-interrogó el juez a las dulces abuelas.

-Mi nieta gusta de su amigo-empezó Lili.

-Y mi nieto de su amiga-confesó Euge.

Tomi, Valen y Nacho se pusieron colorados. Tomi, porque ya sospechaba algo desde qué conoció a su mejor amigo y vio como su hermano del alma, miraba a su hermana biológica, y los acusados de estar enamorados, por obvias razones.

Valen empezó a tartamudear:

-A Nacho lo…lo…lo conozco ha…ha…hace un montón, a…a…a…a…además lo amo fraternalmente nada más, como al Tomi.

-Opino lo mismo que ella-sólo respondió Nacho.

-Pero sentís diferente-“traicionó” Tomi a su amigo.

En ese momento empezaron a chiflar y a toser, mientras el juez, Tomi y ambas familias se reían. Ambas abuelas se felicitaban mutuamente por lo bien que estuvieron.

Aunque Roberto era chusma, dijo:

-¡Orden en la sala!-y se hizo un silencio absoluto.

En ese momento, con todos los presentes expectantes, Nacho miró a Valen y le dio un beso que habrá durado como cinco minutos, mientras, claro está, lo firmaban.

Así que después de nueve años de amistad, se concretó el amor que siempre hubo entre ellos. ¿Cómo termina esta historia?

-Bueno, mucho amor. Vamos al templo-dijo el juez.

Todos salieron de la sala menos Nacho y Valen que se quedaron charlando. Tomi llevó todos hasta el templo, que, a pesar de toda la gente que había, sobraba espacio porque era realmente grande. Para terminar la historia, dejo la noticia que salió al día siguiente:

Impactante descubrimiento: EL DIAMANTE DE LOS SUEÑOS REALMENTE EXISTE.

Aunque tengamos la obligación de dar la noticia, preferimos contar todo lo que pasó. El templo de los sueños, donde casi todos los sueños se hacen realidad y que albergaba al diamante, fue declarado “Patrimonio de la Humanidad”, aunque el título le quedaba chico. Según Tomas Thomson, hermano de los famosos enamorados: “Tendría que ser del universo”. Nicolas Arricheta, el autor de los 23 asesinatos de “El león…”, fue condenado a cadena perpetua. Lucila Cusmal, una mujer que era mala, se casó con Luis Cassan e invitó a la familia de los chicos a su casamiento. Científicos quería investigar el famoso diamante pero los chicos con aval de sus respectivas familias, decidieron tirarlo al piso para que sucediera lo que pasó, romperse, al haber perdido su anormalidad. La famosa brújula celestial y su pintura fueron enviadas al museo de Louvre donde hay importantísimas obras, entre ellas: La Gioconda del pintor renacentista, Leonardo Da Vinci. El llamado “Libro de los secretos”, su copia y el original, fueron destruidos. Liliana dice que quemó el original para hacer un asado para festejar las buenas noticias y que el encarcelado Leonardo rompió su copia en la cárcel, con la decisión compartida con su mujer Laura Anor, que lo va a visitar todos los días. Y para acabar con esta noticia les decimos que “El templo de los sueños” hizo posible el compromiso de Ignacio y Valentina, del cual Tomás y Silvina, hermanos de tales, fueron padrino y madrina.

                                                                       FIN                           

 

Ah. Nacho, Tomi y Valen nunca más tuvieron un sueño compartido.

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