Bienvenida exclusiva.
25.05.2012 16:30Hola. A quienes le gusten mis historias, acá podrán ver los adelantos de obras que no están terminadas.
Magia 2: La aventura continua.
Personajes:
-Ignacio Martinez: brujo mágico muy poderoso. Cuidador del Vitae Veneficas. En esta secuela, sigue siendo novio de Sofía. Sabe cómo hacerse el brujo más poderoso del mundo. Tataranieto de Lucrecia, una bruja del consejo.
-Sofía Almirón: novia de Nacho y bruja buena. Es muy valiente, cuidadosa y pensante. Es la princesa mágica de la profecía, porque ella en un momento fue la amiga de Nacho.
-Martín López: amigo de Nacho que volvió de Buenos Aires. Brujo bueno y novio de Natalia. Es el tataranieto de una de las personas del consejo mágico (Marta).
-Natalia Pérez: novia de Martín. Bruja divertida y muy curiosa. Su único defecto es que siente envidia de la princesa mágica (pero ella no sabe que es Sofía), de quien habla la profecía.
-Micaela Fontana: ex bruja mala, y actualmente bruja buena. Es la mejor amiga de Nacho y Sofí. Desciende de Leonor, la tercera bruja de la profecía.
-Consejo de las brujas: Leonor, Lucrecia y Marta. Son tres brujas muy poderosas. Controlan la magia mas allá de las acciones humanas. Guardan un montón de secretos. Tienen una escena propia de conversación, entre cada acto de la historia normal. Son quienes cuidan el Vitae, muy simpáticas y chusmas. Son muy queribles.
Objetos:
-Vitae Veneficas: un libro que sabe todo sobre la magia, y que en manos equivocadas sirve para destruir el mundo. Del latín significa “La vida de las brujas”.
ACTO I
ESCENA I
(Están caminando Martín y Natalia, cada uno con mochila y agarrados de las manos, yendo hacia la escuela de Nacho y Sofi-Natividad-porque se cambiaron de colegio).
Martin: ¡Qué suerte que ya estamos llegando a la escuela de Nacho! Tengo miles de cosas para contarle. ¿Vos Nati como estas?
Natalia: Muy bien Martu, feliz porque voy a conocer a tu amigo y sobre todo porque sé que tengo otra posibilidad, entre tanta gente, para encontrar otra bruja.
Martín: Sí amor, sos una bruja entre dos brujos, pero vas a tener suerte, vas a ver. Nacho seguro conoce a brujas. Además, sabes que estás en condiciones de ser la princesita mágica de la que habla la profecía. Y no es ni machista ni feminista. Es equitativa.
Natalia: Si soy una posibilidad, entonces vos también, vos serias el chico de alma pura.
Martín: Sí, ojalá. Podría eliminar toda la magia del universo, sólo si hace realmente falta. Pero debe haber millones de personas que me disputen el puesto (dijo esto último riéndose).
Natalia: Yo te tengo fe, porque sos el mejor novio del mundo y el más lindo. Decime: ¿Vos crees en una profecía?, ¿Qué sería?
Martín: Nunca busque la definición, pero a mi entender, es una frase que va a tener validez algún día, pero la va a tener. Siempre de alguna forma se cumple.
Natalia: Pero yo puedo decir cualquier pavada, o tener una opinión, y sería una profecía. ¿Quién dice que es y que no es una profecía?
Martín: Tenes razón. Es algo más especial. ¿Vos lo decís por la profecía qué mi tatarabuela le contó a mi bisabuelo y así hasta mí?
Natalia: Sí, yo creo en ella-reconoció sinceramente-pero me da envidia que llame a una bruja común, “princesa mágica”-dijo despectivamente.
Martín: No debe ser tan común…-dijo mirando a su novia, un poco sonriente así evitaba un posible enojo de parte de ella-, pero bueno, hablemos de otra cosa. Apuremos el paso, que ya estamos muy cerca.
Natalia: ¡Dale! ¡Me muero de ganas de llegar! Me hablaste maravillas de Nacho.
(Martín le sonríe y siguen caminando más rápido hasta que llegan a la puerta de la escuela, su nuevo colegio. Pasan y encuentran rápido a Nacho, que estaba con Sofi. Martín va a abrazar a su amigo por la emoción, mientras que la novia de este último mira por un momento la escena, y después gira la mirada hacia Nati. Ella también la mira. Termina el abrazo y empiezan a hablar).
ESCENA II
Ignacio: ¡Martucho! ¡Cómo te extrañe!-y ahora dirigiendo la mirada hacia Nati-Y ella supongo que debe ser tu novia, Natalia.
Natalia: Sí, soy yo, mucho gusto-le dijo muy sonriente-¿Y ella es tu mejor amiga?
Ignacio: Sofi, mi novia-la presentó.
Sofía: Un placer-le dijo a Natalia y Martín muy simpática. Estoy para lo que quieran.
Natalia: Nacho… ¿Ella sabe tu secreto?
Ignacio: ¿Hablas de lo que compartimos con Martu?
Natalia: Exacto.
Ignacio (riendo): Claro que lo sabe. Además, ella es bruja, y de las mejores.
(Los novios recién cambiados de escuela, se guiñaron un ojo, después, Nati se acordó de la profecía y se sintió humillada).
Martín: Nati también. También tiene lo suyo con la magia.
Ignacio: ¡Ojo Martu! Inteligentes y con magia son peores.
(Se rieron los cuatro con el comentario del novio de Sofi)
Natalia: Gracias por el halago de inteligencia. Es verdad que tengo lo mío.
Ignacio: De nada Nati, y ahora, vamos a empezar el recorrido por la escuela y después le voy a mostrar un libro muy importante-prometió.
Martín: ¡Me muero de la intriga!
Natalia: ¡Yo también Nacho!-ese pibe le había caído muy bien igual que Sofi. Quería ser su amiga.
Sofía: Si son brujos entonces cambiará su vida mágica para siempre.
ACTO APARTE. ESCENA I
(Tres mujeres ingresan al escenario. Se llaman Lucrecia-rubia- Leonor-pelirroja- y Marta-canosa. Se sientan en una silla cada una y empiezan a conversar).
Leonor: ¡Uy! ¡Ya se conocieron los cuatro!
Lucrecia: Sí, ahora va a empezar a cambiar peor que antes la vida mágica.
Marta: Claro, antes Nacho había hecho lo correcto e hizo bruja a Sofi. En esa parte la profecía ya se cumplió. Me encanto cuando le dimos el Vitae.
Leonor: Te encanto…-dijo tentada-¿Te hechizó?
(Sus compañeras de consejo se rieron del comentario).
Marta: Son muy buenas personas los dos. Un alma pura asombrosa ambos.
Lucrecia: Sí, aunque me pregunto porque siempre triunfa el bien. Por ejemplo… ¿No hay consejos malos? ¡No tiene emoción esta historia!
Leonor: No habrá consejos malos, pero sí brujos malos en la Tierra. Mica, por ejemplo, era mala cuando descubrió el libro en la mochila de Nacho, y después ellos la hicieron buena.
Marta: Claro-asintió-Pero ahora dejemos de conversar y veamos que están haciendo ahora los chicos que ya terminaron de recorrer la escuela.
Lucrecia: Dale, mientras comemos algo.
(Miraron hacia el frente las tres como mirando algo. Se terminó la escena).
ACTO I (Porque se cambio la escenografía mientras hablaba el consejo).
ESCENA III
Sofía: Bueno: ¿Les gusto?
Martín: ¡Buenísima!
Natalia: ¡Me encanta!
Ignacio: Sabia que les iba a gustar. Ahora si quieren acompáñenme a buscar mi mochila que tengo lo que les prometí ahí.
(Fueron hasta un salón-decorado con pizarrón, mesas y sillas-y Nacho sacó de su mochila y tiro sobre la mesa el Vitae sin tocarlo. Lo dejo a la vista de los cuatro).
Nacho (dijo moviendo los brazos de una manera circular varias veces mientras decía lo que está entre comillas): “Buenas almas hay, decisiones de paz, que a este libro bueno, se le saiga la protección ya”. Ya lo pueden tocar. Disculpen, estaba protegido.
(Natalia y Martín estaban asombrados por el libro. Lo agarró el amigo de Nacho y miró las dos primeras páginas)
Martín: Esto… esto es buenísimo. ¡Es increíble! ¿De dónde lo sacaron?
Natalia: Sabia todo hasta que llegamos a la parte de “Hechizos y conjuros”.
Martín: Sí, yo también. Tiene un montón de información que no conocíamos.
Natalia: Vitae Veneficas se llama. ¿Alguien sabe qué significa?
Ignacio: Sí, “La vida de las brujas” en latín. Es nombre femenino ya que quienes lo crearon son un brujo poderoso y las tres brujas del consejo.
Martín: ¿Consejo? ¿Qué consejo?
Ignacio: El consejo mágico. Lo forman tres brujas muy buenas según la leyenda y tradición. Cuidan que nadie tenga exceso de poderes y controlan que la magia sea equitativa en todo el mundo. Pero eso es otra historia. Mi tatarabuela es Lucrecia, una mujer rubia creo.
Martín: ¡Y yo soy tataranieto de Marta, la canosa!
Ignacio: Entonces, alguna de ustedes dos…-le pregunta a su novia y a la de su amigo- ¿Capaz son descendientes de…?
Martín e Ignacio (al mismo tiempo): ¡Leonor!
Natalia: Y, capaz…
Sofía: ¡Ojalá! Seriamos más especiales. Entonces alguno de ustedes dos-le dijo a los hombres-tienen más chances de ser el chico de alma pura, del que habla la profecía.
Martín: ¿Cómo conocen la profecía? Marta la pronunció y paso de generación en generación. Entonces a vos siempre te mintieron y capaz que somos familia.
Ignacio: ¿Esta profecía? “Sólo un chico…”
Los cuatro juntos: “…de alma pura, y la princesa mágica, su amiga, podrán hacer desaparecer la magia del universo, si hace realmente falta”.
Ignacio: ¡Qué copado decirla los cuatro juntos! Volviendo al tema, lamentablemente no Mar. Página nueve del libro. De ahí la conocimos con Sofi. Lo que no sabía era quien la había pronunciado.
Natalia: Antes de venir, con Martu estábamos hablando de cómo se crea una profecía. ¿Yo puedo decir cualquier cosa y que se tome como una?
Ignacio: No se Martín y vos, pero yo creo en la profecía porque Marta tiene poder para cumplirla.
Sofía: Hay algo que no entiendo. Si son brujas, aunque tengan inmunidad humana, mágica… se pueden morir igual. ¿Seguirán vivas o estarán muertas?
Martín: Deben ser brujas especiales inmortales.
Natalia (cambiando de tema): Me encanto “Deshamer Hezchiuz”, porque en vez de improvisar un conjuro cada vez para revertir un conjuro, hasta poder estar un rato inventado rimas, se pierde el tiempo. Es mucho más fácil así.
Martín: Sí Nati, a mi me causa curiosidad “Clausurum Magicum”. ¿Cómo sería clausurar la magia?
(Nacho y Sofi se miraron con una sonrisa pícara)
Nacho: Por ejemplo, decís “Congelum Quetram” pero no pasa nada. Lo mismo con “Invichiu”, etcétera.
Sofía: Para des clausurar la magia, Mar-lo dijo mirándolo- ¿Te puedo llamar así en vez de Martín?
Martín: ¡Claro Sofi! O Martu.
Sofía: Muchas gracias Martu, sigo. Tendrías que decir “Deshamer…” para des clausurarla.
Martín: ¡Pero yo nunca la clausuré! ¿Por qué yo sólo?
Sofía: Por eso nos miramos con una sonrisa recién con Nacho. Ustedes, al decir en voz alta cualquier conjuro, ya se cumple. Por ejemplo, Nati recién dijo “Deshamer…” y quien sabe que conjuro habrá deshecho-explicó con una sonrisa que la hacía más linda.
Natalia (riendo): Ahora entendí, y no me acuerdo que deshice.
Martín: ¡Gracias por el consejo!
Ignacio: Por eso se lee el libro para adentro o lo puede leer alguien que no es brujo o bruja. Bueno, si quieren decirnos algo, digan el conjuro hasta la mitad o incompleto desde ahora.
Natalia: Gracias Sofi y Nacho, ya aprendí. ¡Me caen re bien!
Sofía: Vos también Nati.
Ignacio: Sos muy simpática.
Martín: Página nueve del libro...-cambia las páginas hasta llegar a esa y lee una parte-“Un brujo innato/a no se puede deshacer la magia (Su brujería o capacidad). Sólo se puede hacer un conjuro especial, los protagonistas de esta profecía:” y después la nombra.
Natalia: ¡Vamos a aprender un montón de secretos de la magia con este libro! ¿Nos los prestan? Pero antes sigamos así, porque me encanta como explican y además es suyo-dijo con una sonrisa.
Ignacio: No pensábamos hacer otra cosa-dijo riéndose-Martín, no es de malo, pero vayamos página por página desde el principio hasta el final, así lo entienden mejor.
Martín: Sí Nacho discúlpame. Ya leímos la dos y la tres. ¡A la cuatro!-dice retrocediendo dos hojas. ¿Queres leerla vos Nati? Un poco cada uno.
Natalia: Sí, dale-dice agarrando el libro de sus manos-igual a mi no me molesta que la leas vos hermoso-lee-“Jugo mágico. Sirve para que al tomarlo, se revierta el último conjuro que recibiste. Toma un poco de agua, mezclada con sal y azúcar. Es muy útil cuando queres que ese conjuro, y ningún otro/a brujo/a, te lo puede o quiere revertir-ahí Nacho y Sofi se guiñaron un ojo-Por ejemplo: Si te dejaron mudo/a y no podes decir algo para revertirlo, como Deshamer Hezchiuz”. Volví a decir Deshamer…
Ignacio: Quedate tranquila. Funciona solo una vez y después hasta un nuevo conjuro para deshacer, queda sin efecto. ¿Alguna duda?
Martín: ¡No conocía el jugo mágico! ¡Es muy útil en serio!-dijo feliz.
(En ese momento entra Micaela).
ESCENA IV
Micaela: Sí, es genial. Me salvo varias veces de los congelum de Nacho y Sofi-dijo mirándolos con una sonrisa buena.
Sofía: Y también te salvo cuando Nacho te dijo “Por las canas de mi abuela, que se te trabe la…, eeeh, lengua.”-dijo riéndose.
Micaela: Gracias Sofi por no querer hacerlo de vuelta. No se me podía entender nada y no podía decir ni “Deshamer” ni otro conjuro. Pero reconozco que me divertí mucho.
Natalia: ¿No te acordabas cómo terminaba el conjuro Sofi?
Sofía: No, Nati, tenía que decir algo distinto, así no se tomaba como un conjuro completado.
Ignacio: Martín y Natalia, ella es Micaela, nuestra mejor amiga. Es buenísima y es ex bruja mala y actualmente una de las mejores porque ella ya conoce el libro entero.
Micaela: ¡Mucho gusto!-empezó a mover el dedo índice de la mano derecha para hacer un conjuro-“Jugo de limón, música y rock, que esta noche haya una fiesta, de bienvenida en su honor”.
Martín: ¡Qué capacidad para hacer conjuros! ¡Sos muy buena!-le dijo a la recién llegada-Asistiremos los dos.
Micaela: Soy muy buena pero la mejor del mundo es la novia de mi mejor amigo. Un brujo que quiero mucho. Toda la escuela y el barrio les deben favores. Siempre están cuando se los necesita.
Natalia (triste): Resumiendo, soy la peor bruja de las tres.
Micaela: No Nati, brujos y brujas son iguales. Lo que pasa es que te falta conocimiento nada más, y práctica de la teoría nueva. Mirá, con Sofi te vamos a enseñar todo hoy asi a la noche te lucís.
Ignacio: Sí, con Martu vamos a hacer igual. ¿Martín y Sofía, aceptan participar?
Sofía: Claro, no me gusta que se sienta mal por una pavada, aunque para ella no lo sea.
Natalia: O sea que me ayudas por lástima.
Sofía: No Nati, te ayudamos porque tarde o temprano lo vas a aprender y lo hacemos hoy después de la escuela.
Martín: Claro Nacho. A la salida vamos a tu casa y me enseñas.
Micaela: Y a la salida, las chicas vamos a la mía. Mientras el resto del colegio este organizando la fiesta.
(Toca el timbre y entran varios chicos al aula. Ellos se quedan callados viéndose con una mirada cómplice).
ACTO APARTE.
ESCENA II
Marta: ¡Más tiernos! Hablaron de nosotros. Mi nietito querido.
Lucrecia: ¡Y Nacho también!
Leonor: No entiendo. ¿No te molesta qué uno de nuestros tres nietos sea el protagonista de la profecía?
Marta: No, porque yo quiero muchísimo a Lucre y a Nacho y además, mi nieto igual que Mica y Nati, son parte imprescindible para que se cumplan.
Leonor: Claro, esta todo predestinado. Si supiera tu nieto que le pusiste en el camino a Natalia que lo ama tanto igual que el a ella… te estaría eternamente agradecido.
Lucrecia: Tendrían que saber que por formar parte del consejo, somos especiales e inmortales. Que cuando morimos después nos hicimos inmortales, acá para ordenar al consejo.
Marta: Sí, me acuerdo cuando en el 1903 hicimos el Vitae.
Leonor: A mí me dio encanto la buena actitud que tuvo mi nieta para organizarles una fiesta a tu nieto y a su novia.
Marta: ¿Vamos a ayudarlos? Un conjuro chiquito que estoy aburrida.
Lucrecia: Hagamos que toda la noche este el cielo despejado en Rosario, por si llueve y no les arruina la fiesta.
(Hablaron en voz baja un ratito sin que el público escuche).
Las tres juntas (mueve un brazo cada una, como en los conjuros de Nacho): “Nos encantan las fiestas, y la noche también, por eso quiero que la de hoy, tenga un cielo despejado muy bien”.
(Fin de la escena).
ACTO II
ESCENA I
(Decorado como una habitación con cama, objetos para sentarse y un par de almohadas).
Micaela: Al final arreglamos muy bien. Dejamos el Vitae en la portería de la escuela protegido asi nadie tiene ventaja, y además porque Sofi, Nacho y yo lo sabemos de memoria.
Natalia: ¡Me muero de ganas de empezar!
Sofía: A ver, empecemos con lo más fácil. Preparar el jugo mágico. Acá tengo azúcar, sal, una botella con agua y un vaso de plástico-dijo sosteniendo todo con las manos.
Micaela: Pero antes… te tenemos que hacer un conjuro inofensivo. No te hacemos el “Congelum…” porque no sirve para que veas el efecto. Mmm… ¿Qué puede ser?
Sofía: “Por las canas de mi abuela…” Mica.
Micaela: ¡Genio Sofi! ¡Es justo para probar el jugo!-y ahora con el gesto de los conjuros (el movimiento del dedo índice apuntando a Natalia y moviéndolo en forma circular horizontalmente)-“Por las canas de mi abuela, que se te trabe la lengua”.
Natalia:-Fun…chi…tii…nooo-dijo teniendo trabada la lengua.
Micaela: Ahora, podes hacer el jugo.
(Natalia agarro un poco de azúcar y sal, y puso ambas en un vaso. Después abrió la botella y tiró parte de su contenido en el recipiente. Mezclo un poco moviendo el vaso y tomo un poco, porque es horrible la mezcla).
Natalia: ¡Funcionó! Ahora pasemos a algo más difícil.
Sofía: Em, ya sabes con Martu improvisar conjuros y todo el tema. Y supongo que también conocen como son los conjuros compartidos.
Natalia: Exacto. Sabemos todo eso.
Micaela (con ritmo): ¡In-mu-ni-dad! ¡In-mu-ni-dad!
Natalia: Nosotros intentamos una vez improvisar un conjuro para hacer inmunidad, y supusimos que tenía que ser uno especial porque no nos funcionó.
Sofía: Correcto. ¿Preparada para tener inmunidad?
Natalia: ¡Obvio! No me van a afectar los conjuros que me lancen.
Sofía: Ni bueno ni malo te van a afectar. Para darle inmunidad a otra persona se pasa el conjuro a segunda persona-empieza a hacer el gesto con el dedo índice indicándola-“Muchas almas hay, decisiones habrán, por eso yo quiero ahora, que tengas inmunidad”.
Micaela: ¿Le enseñamos el conjuro espejo? ¿O todavía no?
Sofía: Magia avanzada. Pero lo vamos a compensar, porque falta que le enseñemos más cosas. Para que te quedes tranquila, la inmunidad te la podes deshacer vos misma nada más.
Natalia: ¡Qué bueno! ¿Alguien me tira un conjuro así lo probamos?
Micaela: Sofi, vos sabes cual voy a usar-le dijo con una sonrisa-, el conjuro más popular del mundo, va, de quien leyó este libro, “Congelum Quetram”-dijo con el gesto especial.
Natalia: ¡Funciona! Igual no me sorprende porque sé que no podía fallar, pero ustedes me entienden.
Sofía: Si hubiera tenido el conjuro espejo, agarrate.
Micaela: Claro Sofi. La inmunidad te sirve, por ejemplo, si hay varias personas invisibles o no a tu alrededor, y te lanzan conjuros. Si no los podes escuchar, en cualquier minuto del día, vos estás haciendo tu vida normal y ni te enteras cuantos conjuros te lanzaron. ¿Me entendiste?
Natalia: Sí, sí. Es una gran habilidad. Y con el conjuro espejo debe ser peor o mejor, porque además afecto a personas sin querer, aunque en parte sí, porque soy consciente de que tengo el conjuro espejo.
Sofía: Claro, es verdad, el mismo nombre te lo indica. Es mejor que la inmunidad porque no sólo te protege, sino que le afecta a la persona que te lo lanzo. A mí me da tristeza si a alguien le rebota el “Congelum Quetram” y esta invisible. Puede estar años, décadas, siglos sin poder descongelarse. Imagino que curioseando, habrán descubierto que se puede hechizar un objeto para otorgarle poder.
Natalia (riendo)-Siii, un día hechizamos a una manzana con un conjuro asi el profesor se dormía. ¡Fue muy divertido!
Sofía: De paso te doy un gran dato. El hechizo de los objetos funciona igual, aunque este clausurada la magia.
Micaela: Con todos los consejos que te dimos… ¡Te vas a lucir en la fiesta con Martín! ¡Vamos a conjurar un vestido espectacular!
ACTO III
Escena I
(Decorado parecido de la escena anterior del acto dos, pero sin sillas).
Ignacio: Ya te enseñe casi todo porque te falta el conjuro espejo, que quedamos con Sofi y Mica que no se los íbamos a enseñar todavía. Como terminamos por ahora, te voy a enseñar un conjuro de magia avanzada. No es como ser el brujo más poderoso de todos. Vos sos tataranieto de Marta y yo de Lucrecia. Nunca hice este conjuro porque tenía miedo de lo que pudiera suceder. Es para que te contactes con ellas, a través de la voz.
Martín: ¿Voy a conocer, aunque sea la voz, de mi tátara abuela?
Ignacio: Sí, y a la mía también la voy a invocar. Es un conjuro improvisado. Quiero probar si funciona.
Martín: ¡Suerte amigo!
Ignacio: ¡Muchas gracias!-y ahora hace el mismo gesto que cuando deshizo la protección de libro-“Consejo de brujas, de la buena magia, quiero contactarme con Marta o Lucrecia, así converso con ellas”.
(Se hizo un silencio y desde afuera del escenario, Marta contesta).
ESCENA II
Marta: ¿Martín López, sos mi tarara nieto?
Martín (emocionado): ¡Sí, soy yo!-respondió mirando para todos lados, porque ninguno de los dos sabe de dónde proviene la voz-Te invocó mi amigo porque queríamos hablar con vos o con la tata de él.
Lucrecia: ¡Sí, estamos las dos juntas! Y acá también esta Leonor, la abuela de Mica.
(Nacho se quedo impresionado por escuchar esa verdad. Martín no, porque supuso que su amigo ya lo sabía).
Ignacio: ¿Micaela Fontana, mi amiga, es la tátara nieta de Leonor?
Leonor: Exacto, ella es mi nieta. Puedo hablar yo también, porque ustedes cuando llaman desde ya a cualquiera de las tres, ustedes convocan al consejo y estamos siempre las tres juntas.
Marta: Nacho o Martín, son los únicos hombres del quinteto mágico, seleccionado por nosotras tres. Nosotras hicimos que ustedes se conocieran. Por ejemplo: yo te puse a Natalia en el camino así la conocías, Martín.
Lucrecia: Decile a Natalia que va ser una bruja del nivel de Mica y Sofí y si queres decile a tu mejor amiga Nacho de donde proviene.
Ignacio: A ver, resumiendo. Natalia fue convocada por Marta para estar con Martín. ¿Y a Sofi como la eligieron?
Lucrecia: Queremos cortar esta comunicación, porque si vamos a dar todas las revelaciones, queremos que estén todos juntos, porque sería machismo, y ustedes tienen que estar todos juntos.
Martín: ¡Tienen razón!
Leonor: Nosotros no vamos a hablas más, pero va a seguir la conexión. Cuando Nacho diga “Deshamer…”, se cortara la comunicación. Por lo demás, ya saben cómo encontrarnos. Estamos las veinticuatro horas disponibles, porque los estamos controlando todo el tiempo.
Ignacio: ¡Qué buena onda! “Deshamer Hezchiuz”-dijo el “conjuro” moviendo el dedo índice circularmente verticalmente.
Martín: ¡Uf! ¡Cuántas revelaciones! Vamos a la casa de Mica.
Ignacio: ¡Sí! Y faltó decirme como eligieron a Sofía. Pero yo quiero saber algo de ellas: ¿Cómo se conocieron las tres?
Martín: ¿Queres recomponer la comunicación?
Ignacio: Recién la termine y ya no tengo ganas. Pero tenes razón en algo. ¡Vamos que vive cerca!
(Finalizan la escena bajando por la escalera del escenario si hay, o sino yendo hacia un costado).
ACTO APARTE.
ESCENA III
Lucrecia: Discúlpenme las dos. Arruiné nuestro plan, al confesar la verdadera identidad de Mica, tu nieta Leo.
Leonor: Está bien, aunque me hubiera gustado que estén los cinco juntos.
Marta: Como estaba mi nieto, estaba bien que le contara lo de Natalia. Creo que eso estuvo fuera de lugar.
Lucrecia: ¿Hacemos un conjuro así se olvidan de lo de Mica, o de la idea para comunicarse con nosotros?
Marta: Lo hecho, hecho está. Además, no me gusta borrar la memoria y sobre todo a algunos o varios de ellos cinco.
Leonor: No, está bien. Te perdono Lucrecia, aunque se lo tendría que haber contado yo. Todos cometemos errores, porque además de brujas, lo principal es que seguimos siendo humanas siempre-dijo con una sonrisa-.Además, Lucrecia después arreglo lo que hizo cuando no quiso hablar más y no responderle a Nacho lo de Sofi.
Marta: ¡Qué historia esa! Mezcla de alegrías y tristezas.
Lucrecia: ¡Ahí llegaron los chicos a la casa de Mica, mientras se están terminando de cambiar! Veamos y escuchemos lo que pasa.
ACTO IV.
ESCENA I
(Mismo decorado que escena I del Acto II, pero ahora Natalia esta vestida con un vestido hermoso-queda a criterio un lindo vestido de las actrices).
Micaela: ¡Te quedo precioso! ¡Qué buenos conjuros uso!-se felicito a sí misma.
Natalia: Tenes un muy buen sentido para la vestimenta. ¡Me queda re bien!-dijo con un vestido distinto.
Sofía: La verdad es que te queda espectacular. ¡Vas a ser la reina de la noche!
(Con la mención de la palabra, Natalia volvió a acordarse de la princesa mágica, y rodeada de Micaela y Sofía, se puso celosa)
Natalia: ¿Ustedes tienen idea de quién es la princesa mágica?
Sofía: Ni idea. Hay montones de brujas.
Micaela: A mi tanto no me importa, porque no se qué tiene que hacer.
Natalia: Claro.
(Nacho golpea la puerta. Atiende Mica).
ESCENA II
Sofía: ¡Nacho!
Natalia: ¡Martín!
Nacho: Hola. Vinimos acá porque hice algo solo con el consentimiento solo de Martu y nos enteramos de dos datos que les van a interesar mucho.
Micaela: ¡Ay, Nacho! Nos asustas.
Nacho: Nosotros cinco amamos la magia, por decirlo de alguna manera, y usé un conjuro de magia avanzada, esos que nunca sabes si van a salir bien o no-dijo ante la mirada sorprendida de sus amigas brujas-No doy más vueltas. Nos contactamos con el consejo mágico. Son antepasadas nuestras pero están vivas, y nos contaron que… (Se interrumpió).
Martín: Nati, Marta mi abuela te puso en mi camino así nos conocíamos. Pienso que era porque éramos tal para cual.
Natalia: ¡Qué amor! ¡Nos hizo conocer porque sabíamos que teníamos que estar juntos, porque el destino no nos iba a ayudar, porque el destino no existe, como la suerte!
Ignacio: Tenes razón Nati. ¿Se acuerdan cuando pensamos que vos o Sofi eran tataranietas de Leonor?
Sofi: Sí Nacho. Por algo lo preguntas. ¿Teníamos razón?
Ignacio: Sí, una bruja que conocemos es su tataranieta-y mira a Micaela-Vos Mica. Nos contó Lucrecia.
(Micaela se quedo asombrada y luego de un profundo silencio dijo sonriente).
Micaela: ¡Qué alegría! Entonces cada uno somos tataranietos de alguien. Faltaría que Sofi y Nati sean familiares o algo.
Ignacio: Claro Mica. ¡Felicitaciones!
(Natalia se puso triste porque perdió mas chances de que fuera ella la princesa mágica, porque su nueva amiga era descendiente de una de las brujas del consejo que controla los poderes mágicos).
Ignacio: Ahora que estamos todos juntos, voy a volver a decir el conjuro porque nos prometieron que así nos iban a terminar de decir toda la verdad.
(Leonor habla desde afuera del escenario).
ESCENA III
Leonor: No hace falta Nacho, esperamos a que le contaran todo para restablecer la conexión nosotras con un conjuro.
Micaela (emocionada): ¿¡Abue!?-preguntó mirando hacia donde creía que provenía la voz.
Leonor: Mica, nieta querida, soy yo.
(Sofía y Natalia estaban impresionadas, felices por hablar con el consejo mágico y ansiosas por hacer preguntas).
Ignacio: Abue Lucre, nos quedo una respuesta pendiente. ¿Cómo eligieron a Sofi?
Lucrecia: No sé si soy la indicada para responder. Carlos tendría que contestar, pero no sabemos dónde está.
Sofía: ¿Y quién es Carlos?
Natalia: ¿Es un familiar de Sofía?
Leonor: Vamos a ignorar la pregunta, respondiendo a una pregunta que siempre tuvieron Martín y Nacho. Si son brujos innatos: ¿No heredaron la magia de sus padres?
Martín: ¡Siempre lo quise saber!
Ignacio: ¡Tienen razón! Siempre me causo curiosidad esa pregunta.
Marta: Dicen que las preguntas son mejores que las respuestas.
Sofía: ¿Cómo saben que tenían esa pregunta?
Lucrecia: En la comunicación anterior, le confesamos a los chicos que los estamos controlando casi todo el día, porque los cinco son especiales y son fundamentales los cinco para cumplir la profecía, además nosotros dormimos como gente normal.
(Natalia se alegró para sus adentros, pero dejo salir una sonrisa).
Leonor: Antes de que digan algo, aunque Nacho sea el chico de alma pura y Sofía la princesita mágica, Micaela es especial porque es la mejor amiga de los chicos y es muy buena. Martín es especial por ser brujo innato (habilidad que tienen solo las personas de alma pura) y mejor amigo de Nacho y Natalia, por ser novia de Martín y tataranieta de Marta. En general, además, todos son especiales porque descienden de una de las personas del consejo mágico.
(Todos se quedaron pasmados por la semejante confesión).
Sofía: Te confesaste sola. Entonces Nati y yo descendemos de alguien de ustedes tres. Entonces podemos ser familiares con una amiga o novio.
Martín: ¡Sabia que eras vos Nacho! Y en serio, no estoy celoso porque te quiero muchísimo y además, Mica, Nati y yo somos especiales también y somos fundamentales igual que ustedes.
Micaela: ¡Se lo re merecen! Yo no hubiera sido buena nunca igual que ellos y me enseñaron que es más divertido ser buena, porque le arruinas los planes a los malos.
Natalia: Y yo estoy feliz porque soy especial y no estoy enojada ni nada, porque Sofía si fuera mala, no me hubiera querido transformar en una bruja de su mismo nivel y el de Mica.
Lucrecia: ¡Nos encanta que sean todos tan buenos y amorosos, y que ninguno de verdad en sus corazones guarde rencor, porque también lo podemos ver! Juntos van a formar el próximo consejo mágico, pero ahora que Leonor conto algo así por explicar todo junto, y como son especiales, se merecen saber la verdad Sofi y Nati.
Marta: Sofi y Nati, descienden de Carlos, el que escribió el Vitae con nosotras. Era el cuarto miembro del consejo, pero se escapo por razones que no conocemos, pero sospechamos que se sintió mal porque piensan que las mujeres son más buenas que los varones y que era peligroso porque en su época, y si sigue vivo lo sigue siendo con Nacho, era el brujo más poderoso del mundo con nosotras que erramos, y somos, las más poderosas, pero brujas. Nunca más volvimos a saber de él.
Natalia: Entonces… ¿Sofi y yo somos hermanas?
Leonor: Por revisar su vida, sólo sabemos que no son hermanas, ni separadas al nacer. Sólo Carlos sabe su parentesco, primas, tías, etc. Cada miembro del consejo se concentra especialmente en su familia, esa es la regla, pero nosotras controlamos a los cinco.
Marta: Yo especialmente controlo a Sofi y a Nati, porque me gusta Carlos.
Natalia: Seguro harían muy linda pareja. ¿No seremos tataranietas de Carlos?
Marta: Sí, son tataranietas porque Carlos vivió en el mismo tiempo que nosotras. Y contando las generaciones, coinciden los tiempos. Ustedes nacieron con tres meses de diferencia.
Leonor: Antes de seguir con este tema tan interesante, quiero contestar finalmente la pregunta. Cuando fueron engendrados, Nacho y Martín, como sabemos que eran dos del quinteto mágico, le dimos poderes mágicos. Pero no: la magia no pasa de generación en generación. Es como si se hubiera salteado tres generaciones nada más, pero sólo en este caso.
Nacho y Martín (al mismo tiempo): ¡Gracias!
Sofía: ¿Y dónde pudo haberse ido Carlos? ¿Dónde queda el consejo?
Lucrecia: Ya van a saber dónde queda cuando nos sucedan. Carlos salió de acá y se habrá ido a cualquier lugar de este planeta.
Ignacio: Pero tiene que estar vivo. Si era miembro del consejo, tiene que ser inmortal.
Marta: ¡Por supuesto! ¡Entonces hay que buscarlo!
Martín: Ya sé que no tiene nada que ver pero: ¿Ustedes hacen algún conjuro para no aburrirse?
Leonor: Nunca nos aburrimos porque los controlamos a ustedes y es muy interesante. Además con magia tenemos comida, dormimos bien… Y como somos brujas buenísimas y tampoco hacemos conjuros que afecten la vida mágica, porque quienes viven en el planeta Tierra son protagonistas, hacemos conjuros inofensivos. Tenemos que hacerlos entre las tres, porque si no, no funcionan. Por ejemplo: Hoy Marta estaba aburrida, y decidimos entre las tres hacer un conjuro para que este el cielo despejado por las dudas en Rosario, hoy a la noche para la fiesta.
Micaela: ¡Genial! ¡Va a ser una noche mágica!
(Las cinco personas-incluidas las brujas del consejo porque se escuchaban sus risas-, se rieron)
Lucrecia: Bueno, ya confesamos todos nuestros secretos así que ahora vamos a cortar la comunicación, porque en quince minutos empieza su fiesta.
Ignacio: Es el típico caso donde la reina y el rey de la fiesta se enteran de una gran verdad, justo antes de un evento importante (se ríe).
Marta, Lucrecia y Leonor: “Deshamer Hezchiuz”
Micaela: ¡Vamos chicos! Y conversamos sobre tantas revelaciones en el camino.
Martín: ¡Dale Mica!
ACTO APARTE
ESCENA IV
Leonor: Me siento muy tranquila. Confesamos todo.
Lucrecia: Casi todo. No saben dónde estamos.
Marta: Es cierto. Pero no le demos más información. Ahora que disfruten de la fiesta.
ACTO V
ESCENA I
(Una casa grande decorada como una gran fiesta con muchas personas. Un chico que se llama Fernando ve entrar por la puerta a los cinco chicos-excepto Natalia que sigue con el mismo vestido, los demás cambiaron de vestimenta para la ocasión-y los va a saludar).
Fernando: Hola. Un placer. Soy Fernando.
Martín: ¡Hola Fer! Mucho gusto.
Natalia: Yo también.
Fernando: Ya sé que es una fiesta pero es importante. Mañana no tenemos clases y capaz que pasado tampoco.
Micaela: ¡Qué raro! No avisaron nada antes.
Fernando (asustado y sorprendido): ¿No se enteraron? ¡Se incendió la escuela! Están los bomberos que ya apagaron el fuego y la policía investigando. Lo curioso es que no encontraron ninguna falla. Es algo muy extraño.
Sofía: Gracias Fer. Entonces esta fiesta puede durar mucho tiempo más.
Fernando: Sí, ese es el lado positivo. Pásenla bien. Me voy que soy el que pone la música.
Ignacio: Dale Fer.
ESCENA II
(Cuando se quedaron de vuelta solos, Micaela comentó).
Micaela: No pudo haber sido el conjuro de un brujo malo, porque sé que somos los únicos en Natividad.
Martín: Nacho, ahí estaba el Vitae… ¿Se habrá destrozado?
Ignacio: No Martincho. Está protegido mágicamente por el conjuro correspondiente. Debe ser lo único que sobrevivió.
Natalia: Sí, y hay que ver de qué magnitud fue el incendio.
Sofía: Si fue por algo sobrenatural, capaz fue un brujo malo que no conocemos, del barrio quizás.
Micaela: Mañana vamos a la escuela a investigar y recuperar el Vitae, porque ahora ya es de noche y ya estamos en su fiesta-les dijo esto último mirando a sus nuevos compañeros.
ESCENA III
(Se metieron entre la gente y empezaron a bailar los cinco. Mientras tanto, desde afuera de la escenografía, Lucrecia ofrece).
Lucrecia: Vamos a hacer un conjuro para que se interrumpa la música que tenían programada, y suene la misma canción que conocimos el año pasado, y que pusimos cuando Nacho y Sofi, se dieron su primer beso.
Marta: Es muy buen tema y se va a poner muy divertida esta fiesta.
Leonor: ¡Me encanta la idea!
(Charlaron un momento, hasta que conjuraron con los mismos movimientos del acto aparte, escena II).
Las tres juntas: “Hechizo de amor, de la banda peruana Adammo, quiero que ahora suenes, para recordarme el beso de los reyes”.
(Se alumbra más el escenario de la fiesta. Se está escuchando la música que puso Fernando, y de pronto empieza a sonar la canción que conjuraron las brujas, sin que Fernando la pueda cambiar. Cuando se hace escuchar, Nacho y Sofi se miran con una sonrisa muy tierna).
Sofía (sorprendida y contenta): ¡Nooo! ¡Hace cuánto no escuchaba esta canción!
Ignacio (feliz): Me trae a la mente el recuerdo más lindo que tengo.
Sofía: La primera y última vez que la escuche fue cuando nos dimos nuestro primer beso.
Ignacio: Síii, me encanto porque vos te diste cuenta de que no estabas enamorada de Ulises, yo me di cuenta, que lo que yo sentía por vos no era amistad y Mica justo se estaba haciendo buena ese día.
Sofía: Una canción mágica (risas).
Ignacio: ¡Claro! Es nuestra canción. Siempre me lo guarde en secreto, pero que sonara una canción de amor de la nada, era obra de magia. Y que nos pasara a nosotros me hizo pensar que nosotros éramos los protagonistas de la profecía. El problema era que estábamos siendo pareja, y ahí dice que vos serias mi amiga.
Sofía: ¡Claro que se cumplió! Fuimos amigos antes de ser novios. En ese momento, la profecía estuvo muy bien. Además, sabemos que somos nosotros.
(Todos empezaron a hablar porque nadie conocía la canción. Bailaban solo Ignacio y Sofía, que se quedaron en el centro del escenario, frente a la mirada de todos. Fernando, por su parte, habló con el micrófono).
Fernando: Yo no puse la canción y no puedo hacer nada para sacarla. Voy a esperar a que termine. ¡Es algo mágico!
(Ignacio y Sofía les guiñaron un ojo a Micaela, Natalia y Martín).
(Cuando llegó el estribillo que empieza así: “Quiero gritar, quiero brillar…” los enamorados que estaban en el centro de la escena, empezaron a cantarla en voz alta, mientras bailaban juntos, ante la mirada de sus amigos y compañeros de la escuela que se quedaron todos callados para escucharlos y verlos disfrutar la canción. Micaela, Martín y Natalia los miraban con una sonrisa, porque eran cómplices de que lo que dijo Fernando era efectivamente obra de magia y además, porque les gustaba el protagonismo de la pareja).
Ignacio y Sofía: “…y que mis sueños se hagan realidad. Que de mi locura… y tu ternura…salga amor. Quiero gritar, quiero volar y que mis sueños se hagan realidad. Y si me miras… y te miro… sentirás, mariposas de amor”.
(Siguieron bailando, mientras daban vueltas, recorrían la pista juntos bailando… Cuando retomo la letra la canción, la siguieron cantando).
Ignacio y Sofía: “Yo sin ti, pierdo magia en el amor y tu sin mi asi… te diviertes sin control. Si esto no es… un hechizo (cuando dijeron hechizo se rieron cantando esa palabra ambos), una ilusión entonces creo que sé, solo es mi imaginación...”-y después de vuelta el estribillo (hasta “Y si me miras, y te miro…” que cumplieron con la letra y se miraron llenos de amor).
(Terminando la canción).
Ignacio y Sofía: “Es un hechizo de amor… (ambos miraron con una gran sonrisa a sus tres amigos y ellos le respondieron con una risa que ninguno de los demás presentes entendió, mientras Fernando estaba mirando con alegría bailar a la pareja, con la canción que no podía sacar), es un hechizo de amor… (Terminó la canción, finalizando con el beso de Nacho y Sofi).”
(Todos los presentes incluso Fernado aplaudieron fuerte y felices. Se había armado un clima mágico con esa canción. Mientras tanto, en el consejo, las brujas lloraban de la emoción. Era el amor más verdadero que había sobre la faz de la tierra. Al segundo, siguió la canción (la verdadera) que había cortado el conjuro, pero ni bien empezó a resonar, Fernando la cortó, tomó el micrófono y fue hasta donde estaban Nacho y Sofi).
Fernando: No sé el “público” (dijo haciendo comillas con las dos manos), que opinó pero a mí me encantó.
(Hubo un gran murmullo de aprobación)
Fernando: ¡Uf! ¡Cuánta onda! Me muero de ganas de hacer algo: Levante la mano quien conocía la canción.
(Nadie la levantó. Ni siquiera Micaela, Martín o Natalia).
Ignacio: Bueh, parece que somos los únicos.
Sofía: Sí Nacho. Fernando: ¿Por qué crees que era obra de magia?
Fernando: Porque no respondía el sistema. Tocaba todo pero no hacia efecto.
Ignacio: Y bueno… se habrá tildado.
Fernando: Estos tipos de aparato nunca se tildan. Eso me pareció demasiado raro. Pero bueno: ¿Cómo se llama la canción?, ¿Saben quién la canta?
Ignacio y Sofía: “Hechizo de amor” de Adammo.
Fernando: La voy a agregar a mi lista de temas. No es una canción común ¿O no? Por la letra digo. Habla de magia, de amor...
Ignacio: Es más común de lo que vos crees (dijo riéndose). Ah, y ni Sofi ni yo pusimos la canción-dijo mirando a sus amigo, a la novia de tal y su amiga ex bruja mala).
Fernando: Pero como van a decir eso. ¡Claro que no tuvieron nada que ver! ¡Si estaban lejos del aparato! Debe haber sido una falla del musicalizador, nada más.
Ignacio: Sospecho del consejo, que nos vive vigilando.
Fernando: ¿Hicieron algo malo? ¿Consejo de policía?
Sofía: Estas muy paranoico Fer. Si fueran malos, no hubieran puesto una inofensiva canción. Y te puedo asegurar que el consejo es muy bueno.
Fernando: Bueno. Todo esto es para felicitarlos por el baile que emocionó y divirtió a todos (dijo Fer pareciendo a esta altura el conductor o/y animador de esa noche). Ahora, hay que continuar con la fiesta, pero esto va a ser inolvidable. Y como los quiero mucho, voy a buscar la canción y la voy a guardar en la base de datos, como dije recién.
Ignacio: Tuvimos protagonismo por un rato, pero Micaela organizó esta fiesta para darles la bienvenida a ellos-dijo señalándolos-Martín López y Natalia Pérez.
(Los chicos se acercaron a donde estaban los novios y el conductor de aquella fiesta).
Fernando: ¿Cómo? ¿Mica? Ella no participó. Ni siquiera apareció hoy. No hablamos nada con ella.
(Nacho le guiño el ojo a Mica, porque nadie sabía que todo eso era obra de un conjuro que hizo ella, o sea, un hechizo).
Ignacio: Bueno, bueno, se entendió Fer. No importa. Les salió espectacular la fiesta, que recién empezó hace una hora. Son recién las once de la noche.
Fernando: Gracias Nacho. A ver entonces: ¿A quién se le ocurrió hacer esta fiesta?
(Todos levantaron la mano. Fernando se sorprendió).
Fernando: ¡No puede ser! Capaz que entendieron que quien ayudo, pero no. ¿Quién tuvo la idea?
(Todos volvieron a levantar la mano, esta vez mirándose mutuamente. Nadie lo podía creer).
Fernando: Siguen pasando hechos muy extraños… ¿Magia, quizás?
Ignacio: Capaz.
Natalia: Todo puede ser.
Martín: No importa quien organizó, lo que vale es que armaron una súper fiesta. ¡Disfrutémosla!
Sofía: ¡Martín tiene razón! ¡A bailar!
Micaela: ¡Fiestaaa!
(Fin de la escena).
ACTO APARTE.
ESCENA V
Lucrecia: ¡Lloré sin parar! ¡Qué verdadero amor hay en esa pareja mágica!
Leonor: Tu idea Lucre me agradó mucho. Es la mejor en muchos años. ¡Te felicito!
Marta: Sí Lu. Te pasaste hoy. Además, poner una canción “nueva”, nos hace parecer adolescentes.
Leonor: Sí, y afirma que no existe magia antigua.
Lucrecia: Me alegro de que les haya gustado. Ahora me preocupa otra cosa. ¿Qué pasó para que se incendiara la escuela?
Leonor: O fue sabotaje, u obra de un conjuro.
Marta: Sea lo que sea. Mañana vamos a saber más datos, porque los chicos van a ir a la escuela a investigar.
Lucrecia: Mientras ellos se van a su casa a dormir, nosotras tendríamos que hacer lo mismo.
Leonor: Sí Lu. Estoy muy cansada.
Marta: ¡Entonces vamos a acostarnos!
(Se van las tres hasta que desaparecen de la vista del público).
ACTO VI
ESCENA I
(Mismo decorado que escena II del acto I-la escuela-. Hay varias personas entre el lugar, entre ellas, un policía. Ignacio, Sofía, Micaela, Martín y Natalia llegan y el policía les dice).
Policía: No se puede pasar. Hay un libro muy extraño que está siendo analizado. Es algo muy peligroso, porque si lo tocas, te agarran calambres, te da electricidad o algo mucho peor. Lo intentamos romper, quemar, mojar, pero contrarresta cualquier efecto. Es mágico y tenemos que cuidar a las personas. Es nuestro deber.
Ignacio: ¿Se llama Vitae Veneficas?
Policía: ¿Conoces el libro?
Ignacio: Sí, es de mi vecina, una bruja muy pero muy mala-mintió- Déjenme que se lo lleve, porque ella me quiere mucho y no se va a vengar de nadie.
Policía: No podemos dejar que te lo lleves, porque aunque quieras no podrías porque si lo tocas, te hace quitar la mano. Sigue en la portería de la escuela, porque como no se pudo llevar a un centro de investigaciones, científicos de todo el mundo vinieron hasta acá.
Ignacio: ¡Uy! ¡Qué problema! Entonces no hay problemas de que lo veamos.
Policía: Verlo sí, pero lejos porque es peligroso.
(Pasaron por la puerta y caminaron hasta quedar a pocos metros del libro. Pronto, escucharon la conversación entre un científico y el mismo policía de antes).
Científico: Ya que estas tan interesado en el tema, te contare. Esto no puede ser magia, o es ciencia avanzada u extraterrestre o la magia tiene otra definición. Este libro despide ondas electromagnéticas y ondas gravitacionales. Es imposible que un libro común haga eso.
Policía: ¿Usted quiere decir, que la magia puede ser explicada racionalmente?
Científico: Yo por mi trabajo, estoy obligado a no creer en la magia, pero con este hallazgo no sé qué pensar. Sé que si se arma un campo alrededor del libro, capaz quede sin protección, pero eso es muy costoso, y además, ni nosotros lo podríamos tocar, porque el mismo campo nos juega en contra. En definitiva, en este año 2012, no se va a poder leer lo que tiene este libro, si es que tiene algo escrito.
(Los chicos quedaron impresionados, porque entonces lo que durante siglos se creyó que era magia, era ciencia avanzada extraterrestre. Pero después pensaron esto: “Si nadie puede controlar las ondas, ¿Cómo hacemos para que cualquier conjuro improvisado funcione?”).
Ignacio: ¡Me cansé! ¡No voy a permitir que investiguen mi querido Vitae. Voy a esconderme a hacer un conjuro y vuelvo. Ustedes cúbranme por favor.
(Se fue hasta atrás de una pared y conjuro, con su estilo).
Ignacio: “Supongamos que la magia fuera ciencia, hecho que no creo, lo que quiero ahora, es que los científicos y policías, se queden ciegos”
(Ellos eran las únicas personas que no eran sus amigas en el lugar, por eso el conjuro de Nacho no los afecto. Agarraría el libro y les deshacerla el conjuro. Volvió a donde estaban sus tres amigos y su novia, mientras ellos observaban la obra de su conjuro).
Ignacio: Los deje ciegos, para que no nos vieran. Sacamos el libro, nos lo llevamos, nos vamos un poco lejos de la escuela y le deshago el hechizo. Es por cuestión de seguridad.
(Llegó hasta el libro, esquivando profesionales y preguntó).
Ignacio: Sofi, Mica, ¿Quieren deshacer la protección ustedes?-consultó mirándolas.
Sofía: Nacho, el libro es tuyo, y además me encanta tus conjuros de protección.
Micaela: Yo lo sé, por lo que pasamos el año pasado-dijo entre risas-pero quiero que lo hagas vos.
Ignacio: Bueno, está bien chicas: “Buenas almas hay, decisiones de paz, que a este libro bueno, se le saiga la protección ya”-dijo con su forma singular de hacer conjuros.
(Lo agarro y abrió el libro para ver si le había pasado algo adentro. En la página cinco, encontró un sobre con una carta).
Natalia: ¿Cómo puede ser, si el libro estaba protegido por nosotros y nadie lo pudo haber tocado?
Martín: Capaz el libro nos quiere dar un mensaje.
(Nacho les hizo ver el emisor. Un escalofrío recorrió al grupo cuando leyeron “Carlos IV”. Reconocieron a la persona pero no el número, porque no entendían porque cuatro. Sofía y Natalia se miraron con ternura. La abrieron).
Ignacio: Sofi, Nati, es de un pariente de ustedes. Les corresponde leerlas.
Sofía: ¿La puedo leer Nacho por favor? La primera parte y Nati la segunda y el final.
Ignacio: Sí, dale. Esto tiene que ver con ustedes-dijo entregándole la cata.
Natalia: Dale Sofi. Todo bien. Me muero de la intriga.
Sofía: “Hola. Estoy vivo. Escapé porque no quería arruinar la vida mágica de la Tierra con tanto poder que tengo. Soy inmortal porque pertenezco al consejo mágico, aunque ya no estoy en él. Diré la verdad. Sofi: Sos hija de Laura y Juan. Este último es mi bisnieto…” Nati-dijo mirándola, termina de leerla toda, porque ahora te habla a vos-dijo obsequiándole la carta abierta.
(Natalia leyó hasta que encontró la parte en que había quedado Sofía y continuó).
Natalia: “… Nati: Sos hija de Roberto y María. Ella es la hermana de Juan, aunque ninguno lo sepa”. Como Mari también es mi bisnieta como dije antes, ustedes dos son primas-cuando la novia de Martín y la de Nacho se enteraron, se abrazaron llorando, mientras Micaela, y los chicos se quedaron callados-“Las extraño mucho y disculpen que no las hice brujas innatas, es que siempre quería acercarme a sus familias, pero si me veían, iban a reconocer a una persona que creían muerto. Igual confiaba en mi querida Marta o Lucre que las cuidara, porque solo un pariente de sangre, puede hacer a otro brujo o bruja innato/a-ahora habla de ustedes chicos-dijo mirándolos.
Martín: ¿De…de nosotros?
Ignacio: Debe ser que somos los novios de las primas que son sus taranietas.
Natalia: ¿Quién la lee?
Martín: ¿Los dos juntos Nacho al mismo tiempo?
Ignacio: ¡Dale!
(Natalia les dio la carta, que agarraron cada uno de un extremo).
Los dos chicos: “Nacho y Martín: eternas gracias por cuidarlas y por hacerlas brujas, la única labor que podía hacer, pero les toco a ellos. Me encanta que sean sus novias”.
Martín: Y ahora habla de vos Mica y finaliza. Termínala de leer-dijo dándole la carta.
Micaela: “Mica: No te conozco demasiado, pero te quiero mucho y confío en vos. Apareceré pronto. Besos a Lucre, Leo y Mar. Saludos. Carlos IV”
Ignacio: ¡Felicitaciones! ¡Son primas!-dijo mirando a su novia y a la de su amigo.
Sofía: ¿Quién lo iba a decir? Todo esto parece un gran rompecabezas.
Natalia (Cada vez que nombra a alguien, lo/a mira): Resumamos. Nacho desciende de Lucre, Martín de Marta, Mica de Leonor, nosotras somos primas y descendemos de Carlos. Además, Marta me puso en el camino de Martu, para que estuviéramos toda la “familia” (dijo haciendo comillas con las manos), algo parecido a lo que te paso Sofi-la miro-con Nacho. Y Mica es su compañera de escuela por casualidad. Tenía que ser así. Nos unieron porque teníamos que estar los cinco juntos.
Ignacio: Me voy a contactar con las brujas así hablamos con ella. Nos pueden dar un poco de información más-empieza conjurando como hace él- “Consejo de brujas, de la buena magia, quiero contactarme con alguna de ellas-alteró el conjuro que improvisó con su amigo-así me informo con cautela”. (Todos hicieron un momento de silencio, hasta que siguió). ¿Por qué Carlos cuatro?
Leonor: ¡Ay chicos! ¿Se enteraron de un gran detalle y solo preguntan algo muy obvio?-los retó cariñosamente-porque es el cuarto miembro del consejo.
Lucrecia: ¡Fue un tierno cuando nos mandó saludos!
Marta: ¿No les interesa saber por ejemplo, como pudo poner la carta en el libro?
Los cinco: ¡Síii!
Leonor: Cualquier de nosotros cuatro, como todos creamos al Vitae, lo podemos tocar con y sin protección. Puso la carta en el libro y listo.
Marta: Y sabemos también porque se incendió la escuela. Cuando mi Carlos querido tocó el libro para guardarles el documento, se le juntaron todos los poderes, porque hacía décadas que no usaba ningún conjuro. Y al ser tan poderoso, se le descontrolaron. Así, se incendió la escuela porque siempre se sale con alguno de los cuatro elementos: Tierra, Fuego, Aire o Agua. Pero él lo hizo inconsciente y sin querer. Lo mejor es que se quemó pero sigue vivo porque tiene la inmunidad humana nivel infinito, que es magia avanzada, como nosotras tres. Ustedes tienen el nivel más bajo.
Lucrecia: Puso la carta y desapareció. Lo mejor es que sabemos que está bien.
(En ese momento, aparecieron todas los policías y científicos, y uno de ellos dijo).
ESCENA II
Científico: Nos hicimos los ciegos asi no sospechaban nada. No funcionó tu conjuro Nacho porque tenemos escudos ante muchos tipos de ondas, y se ve que las que nos llegaron estaban en esa lista. Lo que nos quedo claro, es que la magia sí existe, pero usa ciencia para realizarse. Sabíamos que podía aparecer un brujo en cualquier momento pero no un grupo de cinco. Lo único que nos queda por saber,-dijo mientras todos los señalaban con pistolas, tenían cuchillos en las manos y uno tenía un objeto extraño-es de donde salen esas voces. Confiesen o no van a poder usar más magia en su vida-dijo señalando el aparato de su compañero.
Lucrecia: ¡Científicos y policías! ¡No van a poder con el amor!
(El compañero prendió una parte del aparato que estaba sosteniendo y se fueron perdiendo las voces).
Ignacio: ¡Lucre, Leo, Mar, responda!
(Nadie respondió. Excepto el quinteto, tenían una sonrisa en su rostro).
Ignacio: No entiendo. ¿Qué tienen en contra de la magia?
(Le respondió el científico que había confesado su verdad).
Científico: Si alguien se entera de que existe la magia, van a dejar de creer en la ciencia y además van a volver a la religión. Nos quedaríamos sin trabajo y no ganaríamos más dinero, además de que se derrumbaría todo nuestro prestigio.
Sofía: ¡Sólo piensan en ustedes! ¡Egoístas! ¡Su trabajo tiene que ayudar, no ocultar información!
Natalia: Al contrario. Ustedes investigarían el fenómeno de la magia como ya lo hicieron.
Científico: Lo pensamos, pero no podemos. El problema está en aceptar que existe la magia. Podamos o no explicarlas ya no le importa a nadie.
(En ese momento, el policía de antes, agarra el Vitae y les dice).
Policía: ¿Ustedes me mintieron recién?
Martín: ¡Nacho te mintió porque si no, no nos ibas a dejar acercarnos al libro!
Científico: ¿Y porque no reconocieron que eran brujos, en vez de lanzarnos un conjuro?
Micaela: ¡Eso nunca!
Ignacio (en voz baja): No les podemos lanzar ningún conjuro pero nos podemos hacer invisibles. Cuando alguno de ellos digan algo, decimos todos bajito “Invi…”. No respondan.
Científico: ¿Qué están hablando?
(Después del “Qué”, del científico, los cinco dijeron “Invichiu”. Se hicieron invisibles y Nacho agarro una escoba y le rompió el aparato al científico que lo tenía-logrando aunque ninguno lo supiera, restablecer la comunicación con el consejo-Por su parte, los policías agarraron a los científicos y los apuntaron con sus pistolas, mientras otros les sacaban los trajes anti-ondas. Los chicos asombraron dijeron: “Deshamer Hezchiuz”, volviéndose visibles nuevamente. Nacho usó una escoba para romper el sistema, porque si estaba cuerpo a cuerpo, el aparato lo iba a hacer visible nuevamente).
Ignacio: Muchas gracias por ayudarnos y salvarnos, pe…pero…no entiendo: ¿Por qué nos ayudan?-le pregunto a los encargados de la seguridad ciudadana.
Policía: Convencí a mis compañeros de ayudarlos cuando estuvieran en verdaderos problemas, cuando nos enteramos que eran brujos, porque el sueño de todos es vivir en un lugar seguro y sé que con la magia lo pueden lugar. Además por su humanidad, supongo que son buenísimos. Y me molesto su mentira en su momento, pero los entendí y por eso ahora quiero que el bien triunfe.
Científico: Emoción humana. Contra esto no podemos hacer nada. El aparato está roto y ellos son libres de hacer magia de vuelta. Nuestra carrera está acabada.
(Las tres brujas del consejo se ríen y se escuchan sus risas. Los chicos se ríen de felicidad porque sabe que se restableció la conexión).
Policía (alegre porque están ganando ellos): No hace falta tanto dramatismo. Los chicos si quieren, les aconsejo que les borren la memoria u otra cosa. Pero eviten que se sepa su secreto. O, que los científicos se prometan a seguir con su vida normal y que digan que el incendio fue por una falla de la escuela y que si no lo cumplen, los castiguen con un hechizo.
Leonor: Como sea que te llames, muchas gracias. Nosotras somos el consejo mágico de las buenas, porque no hay malas. Siempre triunfa lo bueno. Controlamos la magia del universo y hacemos conjuros divertidos.
(El policía parecía un chico como se divertía viviendo esa situación mágica).
Policía: Me llamo Fabián. Un gusto. Es como estar viviendo un sueño.
(Los chicos se alegraron, porque lo que pasaba a él, ellos ya estaban acostumbrados, y ya les había pasado su primera vez).
Marta: Acabamos de decidir que para premiarte por tu buena actitud, y por salvar al mundo, si queres, te vamos a hacer brujo. Serias un brujo especial además, porque no te dio magia una persona sino el consejo casi entero, porque falta Carlos.
Lucrecia: ¿Cuál es tu respuesta? Acuérdate que no podes confesar que sos brujo y tenes que tratar también de que nadie te descubra.
Leonor: Serias una persona común y además bruja y podes seguir siendo tranquilamente policía. La magia no altera tu vida. Es una herramienta más para solucionar tus problemas, descansar, divertirte, etcétera.
(Fabián se quedo paralizado un momento, por ser propuesto para semejante orgullo. Y de la emoción, casi se desmaya).
Fabián: Claro que quiero. Sería un sueño hecho realidad.
(Los chicos lo rodearon y le agradecieron su actitud).
Ignacio: ¡Gracias por salvarnos! ¡Sos una gran persona con valores que casi nadie tiene actualmente!
Sofía: La magia la recibe solo quien cree en ella. Sea buena o mala la persona.
Fabián: Los ayude porque ustedes son chicos sanos.
Martín: ¡Cuidado que estos dos chicos-dijo riéndose mirando a los novios amigos de Mica-son los brujos más poderosos del mundo, después del consejo, obvio.
Fabián: ¿Serán mis jefes o algo así?
Sofía: A mí me hizo bruja él. Tene cuidado que guarda muchos secretos. Controla muchos conjuros de magia avanzada.
Natalia: Sí, ni a mi novio-dijo señalándolo-ni a mí, nos quisieron enseñar el conjuro espejo. Pero bueno, no tenemos ganas de saberlo hasta que a ellos les parezca adecuado porque los entendemos y los re queremos.
Fabián: ¡Pero cuantas buenas palabras! ¿Qué hicieron para que los quieran tanto?
Micaela: Siempre fueron humildes, buena onda, simpáticos, cariñosos, ayudan en cualquier problema, escuchan a todos, aconsejan. ¡Puf! Y además, cuando tuvieron magia siempre hacían algo para mejorar hasta la situación más complicada. Porque hasta lo peor es posible para la magia.
Leonor: ¿Preparado Fabián?
Lucrecia: Tu formación mágica va a ser el Vitae, el libro de las brujas. Te lo damos para estudiar por un mes. Total, Nacho, Sofi y Mica se lo saben de memoria. Vamos a controlar que no hagas nada malo con él aunque no creemos que hagas nada.
Marta: Todas juntas vamos a darle como habilidad la magia, porque todos saben que los conjuros del consejo funcionan solo las tres juntas, antes cuando estaba Carlos era con su decisión también, pero ahora se fue. Que haya esa ley nos gusta mucho y sirve, porque aunque nunca hubo, pero puede haber discordia, nos tenemos que poner de acuerdo sí o sí, o no hay conjuro para ninguna.
Las tres juntas: “Buen brujo o malo puede ser, que esta persona, se haga maga de una vez”.
Ignacio: ¡Bienvenido a la magia!
Fabián: Gracias. ¿Y si algún día me quiero deshacer la brujería? ¿Se puede?
Lucrecia: ¡Claro que se puede! Abrí el libro, página cinco.-Fabián agarró el libro y fue hasta esa página mientras la leía-Mientras lees la hoja, si quieren Leo y Mar, vamos a hacer un conjuro, así los científicos pueden estar en paz, porque ya deben estar acalambrados sus brazos amenazándolos.
(Hablaron un momento en silencio y luego dijeron).
Las tres juntas: “La magia es algo oculto, no apto para todo el mundo, por eso que ni estos científicos ni policías, se lo cuenten a ninguna persona viva”.
Martín: ¡Qué desconfiadas! ¿Los policías también?
Leonor: Confiamos, pero es por cuestiones de seguridad justamente. A Fabi también le afecto el conjuro de rebote. Pero puede deshacerse el hechizo si quiere cuando aprenda a hacer un conjuro improvisado que está explicado en la misma página.
Fabián: ¡Qué impresionante este libro!
Natalia: ¡Fuaa! ¡Se lo saben de memoria!
Marta: También los escribimos nosotras y Carlitos.
Ignacio: Si Fabián estudia el libro, va a conocer el conjuro espejo. Entonces para que no queden inferiores, se lo vamos a enseñar ahora a Nati y Martín.
(Los científicos, aburridos, se fueron. Se despidieron y los policías también imitaron su actitud. Se quedaron solos todos los brujos en la escuela).
ESCENA III
Sofía: Repitan este conjuro los tres si quieren, a nosotros no nos afecta porque ya lo tenemos: “Conjuro espejo, con vos me protejo, así la magia le rebota, a las personas que no quiero”.
Fabián, Martin y Natalia: “Conjuro espejo, con vos me protejo, así la magia le rebota, a las personas que no quiero”.
Ignacio: El conjuro espejo se deshace con el “Deshamer Hezchiuz”, sin haber usado otro conjuro antes, o con un conjuro improvisado.
Fabián: Bueno, muchas gracias Nacho. Esto va a quedar como que no se pudo distinguir la causa del incendio. Yo me voy a ocupar de despejar el lugar. Ahora se ve que se tienen que ocupar de buscar al hombre brujo que falta.
Natalia: Claro, vamos chicos.
(Se despidieron y salieron de la escuela).
ACTO APARTE.
ESCENA VI
ACTO VII
ESCENA I
(Escenario en la calle. Aparece un hombre. Es Carlos).
———
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